Falta de acceso al agua potable dificulta el combate al Covid-19

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Más de 858 mil hogares guatemaltecos no cuentan con agua entubada en todo el país, lo que hace más difícil la lucha contra la Covid-19

Foto ilustrativa

Por Mirna Alvarado

En todo el país se considera que existen 858 mil 586 hogares que no cuentan con el servicio de agua entubada, los pobladores optan por contratar cisternas de agua otros, deciden recogerla de la lluvia, ríos, manantiales, pozos o chorros públicos.

Alicia Chang, vicepresidenta de la Asociación Guatemalteca de Enfermedades Infecciosas (AGEI), comenta que esta situación complica que las personas cumplan con el frecuente lavado de manos, siendo esta la principal medida de prevención al contagio de Covid-19.

Los datos consolidados en el Censo de 2018, destaca que más del 26 por ciento de los hogares carecen del servicio de agua por medio de tuberías, lo que provoca que la mayoría de esas personas –casi 400 mil- obtienen este líquido de pozos.

Además 161 mil casas que se abastecen de agua extraída de manantiales o nacimientos de agua. Unas 100 mil eligen “acarrean” agua desde chorros públicos; más de 75 mil la recolectan de las lluvias y el resto compra a camiones repartidores.

Ilustrativa

En Alta Verapaz, aproximadamente 125 mil hogares -55 por ciento- no tienen acceso a agua entubada, en tanto que en Escuintla -82 mil 134-, Guatemala -72 mil 236-, Huehuetenango -70 mil 73- y San Marcos -58 mil 984-, completan la lista de los departamentos que menos garantizan el suministro de líquido a sus habitantes.

Las condiciones son diferentes en los departamentos de Sacatepéquez y Sololá, donde más del 90 por ciento de sus pobladores cuentan con agua entubada. De acuerdo con las estadísticas en cada departamento hay menos de seis mil hogares que no tienen instalaciones para el abastecimiento de agua.

Autoridades de Salud, han señalado que para evitar el contagio de Covid-19 “el lavado de manos es una medida de vital importancia, lo que significa que las personas que viven en en lugares donde escasea el agua están predispuestos a enfermarse.

La vicepresidenta de AGEI consideró que “si las personas no tienen agua de tubería y la compran o recolectan en recipientes, la cantidad es limitada y lo que hace poco práctico el uso del líquido para lavar constantemente las manos; mientras menos práctico, más complicado es cumplir”.

“Si las personas no tienen que trabajar tanto y no tienen tan limitada el agua, más veces se pueden lavar las manos”, enfatizó la infectóloga.

Chang argumentó que en las comunidades donde se no hay agua entubada, aunque se aplique el distanciamiento físico o algún tipo de desinfección o el uso de alcohol en gel, de nada servirá porque no se cumple con la medida primordial de prevención “lavado de manos”, con agua y jabón.

La especialista en enfermedades infecciosas señala que se debe considerar que en las áreas donde no se tiene acceso al agua, son lugares de pobreza y extrema pobreza, lo que hace más critica su situación, pues tampoco cuentan los suficientes recursos económicos para comprar alcohol en gel, (son lugares donde hay un 60 a 70 por ciento de pobreza), por lo que debería ser el Estado el encargado de proveerlo.

Exposición a otras enfermedades

El agua y la dotación de recursos de desinfección son vitales para la prevención de Covid-19 y de otras enfermedades, tales como el dengue. La falta de agua potable obliga a las familias a recolectar agua de pipas, manteniendo los depósitos al aire libre y convirtiéndolo en potenciales criaderos de zancudos.

La responsabilidad de suministrar agua a las poblaciones, son los gobiernos locales, sin embargo pocos son quienes invierten en proyectos de agua.

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