La disposición está en ley, y el objetivo es controlar el 90 por ciento de las compras y ventas del país por medio de la Factura Electrónica en Línea (FEL); el resto debe moverse a este nuevo sistema de forma voluntaria.

Por Stuardo Calderón / La Prensa de Occidente

Fue hasta el 2012 cuando la SAT empezó a exigir este régimen a los contribuyentes,  conocido como “fase”, el cuál contaba con dos modalidades:  factura electrónica pura, y factura de resguardo.

La factura electrónica es un documento fiscal que sirve para respaldar una compra, pero que tiene un resguardo de parte de una empresa, que en este caso puede ser la misma SAT. Tiene la misma validez que una factura impresa, solo que esta se puede presentar de forma gráfica o también impresa.

Caros Alberto Pérez, quien ha laborado por más de 10 años con factura electrónica, manifestó: “Las facturas en papel ahora van a tener una vigencia de seis meses, desde el 11 de noviembre hasta la fecha solo tienen seis meses de vigencia, excepto las que estaban del 10 de noviembre hacia atrás, porque tenían vigencia de dos años”.

Agregó que en las facturas electrónicas con tan solo colocar el número de nit, el mismo sistema reconoce el nombre y datos de la persona u empresa; no llevan dirección, solo nombre y nit del contribuyente. Al igual que las impresas, también pueden registrarse como Consumidor Final (CF).

Reforma

Arreola manifestó que a partir de julio del 2021, todo pasará al nuevo formato FEL, ya que permitirá que todas esas facturas queden guardadas en el servidor de SAT.

“Ya no quedará en uno guardar el guardar las facturas, sino que quedará en el archivo de la SAT. La idea es controlar el 90 por ciento del país por medio de la Factura Electrónica en Línea, el resto deberá irse moviendo voluntariamente”, finalizó.