Como un acto histórico en el departamento de Sololá, hoy se marcó la línea limítrofe entre los municipios de Santa Lucía Utatlán y Nahualá.

En la fotografía se observa la marcación del monjón que divide a los municipios.

Por Mirna Alvarado

En un acto trascendental e histórico para ambos municipios, especialmente para los vecinos colindantes del caserío de Chuiatzam, Santa Lucía Utatlán, del caserío Parajup y de la aldea Tzucubal, Nahualá, quienes por décadas mantenían disputas por el territorio.

La firma del convenio de paz para la señalización del área limítrofe se dio gracias a la intervención de los alcaldes Encarnación Joj Yac de Santa Lucía Utatlán y Manuel Guarchaj Tzep de Nahualá, que facilitaron el dialogo entre las comunidades.

Fotografía: Herlindo García

El acuerdo fue que cada municipio cediera un metro de tierra para que el monjón tenga dos metros de ancho, excepto de los sitios donde existen viviendas.

“La marcación se inició desde una planta de izote, que ha servido como parte importante y base para identificar el límite territorial, por lo que se reforzó y se dejó una base de concreto para una mejor señalización y verificación en lo futuro”, indicaron los alcaldes.

Fotografía: Herlindo García

 

Los trabajos de marcación y verificación se realizó con la observación de los concejos municipales de ambos lugares, también participaron los representantes de los consejos comunitarios de desarrollo Cocodes, entre otros testigos de honor.

También participaron vecinos propietarios de terrenos de ambos municipios, y el acompañamiento de la Municipalidad Indígena de Santa Lucía Utatlán. El acuerdo quedó en acta de ambas municipalidades y autoridades comunitarias presentes.

**Con información de Herlindo García**