Una batalla legal mantienen el grupo denominado Autoridades Ancestrales del Valle de Palajunoj y organizaciones comunitarias con el Registro de la Propiedad y la comuna altense, quienes reclaman las 283 caballerías sobre la cual se asienta la ciudad de Quetzaltenango. 

Ciudad de Quetzaltenango. Foto: José Racancoj

Por José Racancoj

En días recientes, el alcalde municipal Juan Fernando López informó a alcaldes comunitarios de Xela, que la agrupación de Autoridades Ancestrales reclamaban la finca 13,645, la cual abarca toda la ciudad altense. Por lo que se mantienen un pulso legal. 

Según los integrantes de esta agrupación, quienes a través de una conferencia virtual fijaron su postura y ampliaron detalles de sus acciones, el territorio sobre el que se asienta Xela es propiedad de el pueblo Maya K’iche’ y está inscrita a nombre de “el común de Quetzaltenango”, y no de la Municipalidad altense, como, según ellos, lo consideran autoridades del Segundo Registro de la Propiedad. 

Esta agrupación, se remontó a los años de 1600, cuando el pueblo Maya K’iche’ del municipio de Quetzaltenango, compró y adquirió en propiedad ante la Corona Española, 283 caballerías, adjudicado “al Común de Quetzaltenango”. En esa época “no existía aún la Ciudad de Quetzaltenango y era conocido entonces como Pueblo de Indios”, señalaron. 

Explicaron que el título de la primera inscripción de dominio de la tierra comunal de “el Común de Quetzaltenango”, el cual está integrado por el Pueblo Maya K’iche’ de Quetzaltenango, fue otorgado el 28 de mayo de 1744 en Guatemala.

Agregaron que el 22 de noviembre de 1899, los representantes del Común de Quetzaltenango inscribieron ante el Registro de la Propiedad, las 283 caballerías como propiedad privada colectiva, “que le corresponde única y exclusivamente al pueblo Maya K’iche’, siendo la única propietaria de dicho territorio”, quedando registrada con el número de finca: 13645, folio 154, del libro 84 del departamento de Quetzaltenango.

Acciones anómalas
La agrupación señaló que autoridades del Segundo Registro de la Propiedad en diversas oportunidades ha realizado operaciones registrales en forma anómala, como desmembraciones, entre el 22 de noviembre de 1949 y el 14 de mayo de 2018, las cuales han afectado “el derecho real de propiedad comunal de la finca 13645”

Agregaron que sin documentación de soporte y sin fundamento legal alguno en las operaciones registrales realizadas en el lapso de tiempo indicado, se ha considerado que dicha finca es propiedad de la Municipalidad altense, “cuestión a todas luces falsa, en virtud que la misma según la primera inscripción de dominio pertenece ‘al común de Quetzaltenango’, en cuyo historial registral en ningún momento consta que se haya realizado el traspaso de la propiedad a nombre de la Municipalidad de Quetzaltenango, para que ésta haya dispuesto de dicho inmueble atribuyéndose la calidad de única propietaria”.

Esta agrupación, integrada por Silvestre Quijivix López, de Xepache; Máximo Gómez López, de Chuicavioc; Salvador Cruz Cupil, de Llanos del Pinal; Alberto Pascua Pérez García, de Xecaracoj; y Francisco Cupil Say, de Llano del Pinal, presentó el 12 de octubre de 2018 una acción constitucional de amparo, ante la Sala Cuarta de la Corte de Apelaciones del Ramo Civil, Mercantil y de Familia del Departamento de Quetzaltenango, constituida en tribunal constitucional de amparo, donde se reclama el territorio.

“Desmentimos que que tengamos interés de ser los propietarios del territorio, el único propietario ha sido y seguirá siendo el Pueblo Maya K’iche’”, apuntaron.

Plantean recurso
Mario Cifuentes, síndico primero de la comuna altense, explicó que en julio de 2019 la Sala otorgó un amparo provisional donde se anota que en la finca 13645 no se puede realizar cualquier desmembración de derecho real. 

“Ya se planteó un ocurso ante la Corte de Constitucionalidad, porque el amparo no es en contra de la Municipalidad, sino en contra del Segundo Registro de la Propiedad, la Muni solo aparece como tercero”, refirió. 

Cifuentes agregó que la agrupación de Autoridades Ancestrales no tienen representatividad. “Ellos suscribieron un acta manuscrita donde comparecieron cinco personas y se autonombraron Autoridades Ancestrales, luego sorprendieron la buena fe de los vecinos, porque los hicieron firmar o poner su huella digital, donde supuestamente los están apoyando”, refirió.