Fallece monseñor Víctor Hugo Martínez Contreras, quien es recordado en la ciudad altense por su largo paso como obispo de Quetzaltenango y arzobispo de Los Altos. 

Por José Racancoj 

La Iglesia católica en Guatemala amaneció de luto este miércoles tras confirmarse la muerte a los 90 años de monseñor Víctor Hugo, quien es recordado especialmente en Quetzaltenango, pues dirigió el obispado y posteriormente arzobispado de Los Altos por 20 años, entre 1987 y 2007. 

El carisma del líder religioso y su acercamiento con los fieles se deja ver a través de los diferentes mensajes que le dirigen en redes sociales, donde se le despide y se rememoran diversos eventos litúrgicos que él dirigió. 

El padre Mario Domínguez, párroco de la Catedral Metropolitana de Los Altos, lamentó el deceso de monseñor Víctor Hugo. Agregó que al líder religioso le tocó vivir una etapa dura en el país, como lo fue el conflicto armado interno, en la cual se veían persecuciones y masacres.

Su paso por el Occidente del país
Monseñor Víctor Hugo nació el 29 de marzo de 1930 en San Felipe Retalhuleu. A la edad de los 26 años, el 8 de diciembre de 1956, fue ordenado sacerdote en la Catedral de Huehuetenango. 

A los 40 años, el 30 de noviembre de 1970, fue designado obispo titular de Naissus y auxiliar de Huehuetenango, de monseñor Hugo Mark Gebermann, M.M. 

Mientras que el 10 de enero de 1971 en la Catedral de Huehuetenango recibió la ordenación episcopal de manos del arzobispo Girolamo Prigione, Nuncio Apostólico en Guatemala en ese tiempo.

El 20 de septiembre de 1975 sería designado obispo de Huehuetenango, para suceder a monseñor Gebermann. Pero casi 12 años después, el 4 de abril de 1987, fue designado obispo de Quetzaltenango, y cuando esta sede fue elevada a rango de Arquidiócesis el 13 de febrero de 1996, con el nombre de Los Altos, Quetzaltenango-Totonicapán, se convirtió en esa misma fecha en su primer arzobispo.

Renunció el 19 de abril de 2007 a los 77 años y desde su retiro vivió en la ciudad de Guatemala. Falleció este 26 de agosto a las 4 de la madrugada, a punto de cumplir 50 años desde su ordenación episcopal.

Por disposición propia será enterrado en el Cementerio de la Villa de Guadalupe, en la ciudad de Guatemala.