Un docente de Quiché adquirió un triciclo y lo adaptó para poder llevar la educación a los hogares de sus estudiantes, quienes no tienen acceso a clases virtuales. 

Fotos SCSP

Por José Racancoj 

La pandemia de covid-19 provocó desde marzo la suspensión de clases presenciales en todo el país, y aunque se han impulsado las clases virtuales por parte del Gobierno, no todos los escolares tienen acceso a Internet o herramientas como celulares inteligentes, tablets o computadoras para continuar con sus estudios. 

Ante esta situación Gerardo Ixcoy, profesor de sexto primaria de Santa Cruz del Quiché, decidió adquirir con sus ahorros un triciclo, adaptarlo y llevar la escuela a los hogares de sus estudiantes, para apoyarlos en su educación y evitar la deserción escolar. 

“Se nos dieron indicaciones, a mediados de marzo, de impartir clases virtuales. Envié los trabajos y no hubo respuesta de mis niños porque muchos no tienen celular y los que sí no tienen acceso a internet. Además, los padres de familia no habían pagado la colegiatura de sus hijos”, comentó Ixcoy, también conocido por los estudiantes y padres de familia como profesor “Lalito”, en una entrevista a la Agencia Guatemalteca de Noticias.

Agregó que comenzó a visitarlos y se enteró que varios padres se quedaron sin trabajo y consecuentemente los niños no contaban con los recursos.

“Le conté a mi esposa mi deseo de llevar la educación de manera segura -refirió Ixcoy-, ella me dijo que utilizáramos nuestros ahorros para comprar un triciclo y lo adaptáramos para llegar hasta los hogares de los niños. Necesitaba ponerle la estructura metálica y mi hermano tiene un taller. Me dio trabajo por dos semanas a cambio de material y las herramientas para construir lo que hacía falta. Él me ayudo a armarlo”.

El profesor Lalito recuerda que cuando llegó a la primera casa, su alumna le dijo: “Gracias, profe, porque yo ya no iba a continuar con mis estudios porque no tengo para el internet. Además mis papás no me pueden apoyar, porque no saben leer ni escribir. Gracias por venir a mi casa a enseñarme”.

El docente, quien ha tomado las medidas necesarias para resguardar a sus alumnos, así como a él mismo, apuntó que trata de que el proceso de aprendizaje sea de una manera muy lúdica para desestresar a los escolares, haciendo educación física y algunos juegos.

Con información de AGN