Más de 142 personas han fallecido a causa del covid-19 en el Hospital Regional de Occidente (HRO), constató la PDH. 

Por José Racancoj 

Zulma Calderón, defensora de la Salud de la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH), realizó una supervisión al HRO de Quetzaltenango la semana reciente, donde constató algunas deficiencias. 

De acuerdo con Calderón, aunque el abastecimiento de material médico quirúrgico es del 71 por ciento y el de medicamentos es del 85 por ciento, hacen falta algunos fármacos que son de suma importancia para el tratamiento de los pacientes, como azitromicina, aciclovir. 

Agregó que en el laboratorio se evidenció que no hay abastecimiento de pruebas rápidas de PCR, que se realizan a través del dispositivo GenXpert, lo que causa retraso en el diagnóstico y manejo de los pacientes con covid-19. 

Otra de las situaciones que causó preocupación, indicó la defensora, es que al inicio de la pandemia se le asignó al hospital un presupuesto de Q140 millones para hacerle frente, sin embargo, actualmente han tenido un recorte de Q37 millones. 

A eso se suma que, luego de nuevas disposiciones del Ministerio de Salud para la adquisición de oxígeno fuera del contrato abierto, este centro asistencial tenga que reevaluar su presupuesto.
“Este hospital se abastece (de oxígeno) con alrededor de Q500 mil al mes, pero ahora con estas nuevas disposiciones tendrá que reevaluar su presupuesto, debido a que el precio al que se compra el oxígeno fuera de este contrato abierto varía enormemente”, refirió. 

Tras la visita también se constató que, aunque ya se le pagó al personal el bono de riesgo durante el mes pasado, hay alrededor de 50 personas que todavía están pendiente de recibirlo, debido a procesos administrativos que se retrasaron en el nivel central.

En este hospital han fallecido más de 142 personas a causa de covid-19, según constató la PDH.