Algunos de los vendedores optaron por cerrar sus ventas para evitar someterse a los hisopados de covid-19.

Personal de CAP de Xela llegó a la terminal Minerva a realizar hisopados.

Por José Racancoj
En el mercado Minerva de Xela, en la zona 3, iniciaron este jueves las pruebas para detectar casos de coronavirus en los mercados altenses. Sin embargo, diversas circunstancias impidieron que se desarrollaran como pretendían las autoridades de salud.

Con trajes especiales y con las pruebas rápidas, el personal de salud, acompañado de elementos del Ejército y de la Policía Nacional Civil, llegó al mercado y se instaló a un costado de la Administración del mercado para iniciar con las pruebas.

Sin embargo, el primer obstáculo que encontraron es que no se contaba con todo el equipo que habían solicitado al personal municipal para desarrollar las pruebas, como un biombo para la privacidad de las personas. De manera improvisada se colocó un nylon negro.

A eso se sumaba que no había comerciantes voluntarios que quisieran someterse a las pruebas.

Los trabajadores de salud llevaban equipo especial, y estaban acompañados por elementos del Ejército.

Por ello, personal municipal se acercó a algunos vendedores para realizar la toma de temperatura y detectar posibles casos. Una señorita, que según el termómetro en dos ocasiones registró 38 grados de temperatura, sería sometida a una de las pruebas, pero su tía y otros vendedores se opusieron e impidieron que le realizaran el hisopado.

Momentos después, de nuevo personal municipal se acercó a los vendedores para dialogar y convencerlos de que lo mejor es realizarse las pruebas, pero estos mostraron su rechazo y gritaban que se encontraban bien y que no requerían los hisopados.

Algunos de los vendedores optaron por cerrar sus ventas.

Finalmente, doce personas accedieron a realizarse la prueba, de los cuales una dio positivo.

“Esperamos que también una persona de la 28 avenida, de la 29 y de otros sectores del mercado se puedan acercar para realizarse la prueba, y tener la cobertura de todo el mercado que se compone de 40 mil metros cuadrados”, dijo Diego Álvarez, de la Dirección de Abastos y Mercados, quien agregó que actualmente hay un aproximado de 1 mil 600 locatarios y 1 mil vendedores de piso de plaza en este centro de compras.

Sobre la oposición de los vendedores, Álvarez manifestó que no pueden hacer nada, pues no se le puede someter a los comerciantes a realizarse la prueba. “Todo debe ser voluntario, con excepción de que se presenten síntomas”.
Agregó que las pruebas son importantes para determinar si el mercado es un foco de contaminación, desde el cual se propague el virus a las 12 zonas de Xela. “Pero las personas no interpretan el impacto del riesgo”, refirió.

Una persona voluntaria se había sometido al hisopado, en un espacio donde se colocó un nylon de manera improvisada.

Salvador Soto, director del Centro de Atención Permanente (CAP) de Quetzaltenango, manifestó su molestia porque no se cumplió con las coordinaciones que se habían hecho, como la instalación del biombo. “Ellos (autoridades del mercado y de Abastos) debían coordinar con los diferentes sectores del mercado para que acudieran a los hisopados y tener un muestreo para saber cómo esta la situación en el mercado”, dijo.

Agregó que ellos llevaban hasta 100 pruebas para realizar.

En total al lugar llegaron cuatro trabajadores de salud, con trajes especiales, los cuales deben ser desechados al finalizar el procedimiento.

Mañana continuarán con este trabajo en el mercado La Democracia, zona 3.