Colectivos y grupos alzan la voz para exigir justicia por un nuevo hecho de violencia en Quetzaltenango que acabó con la vida de otra mujer.

Dulce María Cifuentes Cruz, hallada sin vida ayer en La Esperanza, Quetzaltenango. Foto: Colectivo Be DadFem

José Racancoj/La Prensa de Occidente
Este domingo se confirmó que el cadáver que se localizó ayer en un barranco, en la zona 2 de La Esperanza, Quetzaltenango, era el de Dulce María Cifuentes Cruz, de 28 años, quien desapareció el pasado 22 de octubre en la zona 1 de dicho municipio y tenía activada una Alerta Isabel-Claudina, para dar con su paradero.

Este hecho ha causado consternación en La Esperanza, en el departamento y a nivel nacional, pues se suma varios hechos de violencia en contra de las mujeres que se han reportado en las últimas semanas.

“Ante este nuevo caso dónde a una mujer le arrebatan la vida de manera violenta esperamos una investigación pronta que permita su esclarecimiento. Cuando estos hechos quedan en la impunidad se envía un mensaje equivocado, de que es posible quitar la vida a una mujer y no recibir sanción alguna”, señaló Fundación Sobrevivientes en sus redes sociales, al solidarizarse con la familia de Dulce María.
“Sus seres queridos, amistades, su comunidad viven momentos de desolación”, añadió.

El cuerpo de Dulce fue hallado en la zona 2 de La Esperanza, Quetzaltenango. Foto: TVO

“No nos explicamos cómo nuestras súplicas no han tenido el eco que se necesita”
El Colectivo de Mujeres de Quetzaltenango emitió un comunicado en el que exige que las autoridades hagan su trabajo e investiguen, además, lamentaba que sus múltiples exigencias de justicia por la violencia que sufren las mujeres no han tenido eco.

“No nos explicamos cómo nuestras súplicas no han tenido el eco que se necesita, que nos vean como simples cuerpos desechables y que signifiquemos un número en las estadísticas de este país”, señala el Colectivo, al recordar que el 31 de agosto pasado realizaron un comunicado para manifestar su preocupación por el asesinato de Ruby Esmeralda Siquina Villagrán en Salcajá y un mes después por otro acto de misoginia en contra de otra mujer en Cantel.

“Hoy Quetzaltenango amanece de luto, ante la indiferencia de muchos, que han normalizado el asesinato de las mujeres. Dulce María Cifuentes Cruz, esta sociedad está en deuda contigo, con tus ilusiones y sueños, que se han visto truncados como la de muchas guatemaltecas en una sociedad, machista y misógina”, añade el comunicado.

“¿Hasta cuándo, vamos a reaccionar? ¿Cuántas mujeres tienen que ser asesinadas para que las instituciones tomen acciones?, porque hasta el momento no hemos visto resultados de las investigaciones”, se cuestiona el Colectivo.

En otro comunicado firmado por diversos colectivos, grupos, profesionales, jóvenes y mujeres particulares, se repudia el crimen de Dulce María, “así como todos los crímenes contra mujeres en nuestro departamento y en el país”.

“Nuestro territorio se tiñe de sangre, dolor y miedo, pero esta vez causa un inmenso dolor en la comunidad del municipio de La Esperanza, en donde fue localizado su cuerpo.
Nos negamos a seguir enterrando más hermanas, hijas, madres, amigas, todas y cada una de ellas debió estar protegida, el Estado tuvo que garantizarles su seguridad e integridad”, indican.

Ante el aumento de secuestros, muertes y femicidios, los grupos exigieron el respeto de los derechos de todas las mujeres en Guatemala y que el Estado cumpla con su función de garantizar la vida y la seguridad, así como la captura de los responsables.