Actualmente se trabaja en la remodelación de los bungalows, así como en la construcción de un nuevo restaurante que estará a disposición de los visitantes cuando el centro turístico natural vuelva a abrir sus puertas.

José Racancoj/La Prensa de Occidente
Las Fuentes Georginas, balneario de aguas termales ubicado en Zunil, Quetzaltenango, es uno de los atractivos turísticos que aún está en fase de preparación para abrir nuevamente sus puertas, dentro de la nueva normalidad.

Aunque no hay una fecha oficial para que reciba de nuevo a los turistas nacionales y extranjeros, su reapertura se podría dar a principios de diciembre. Pero esto dependerá también del nivel de alerta en el que se encuentre el municipio.

Marco Xicay, quien es parte de la administración del centro turístico natural, explicó que han visto que en otros países se están dando nuevos brotes de covid-19, lo que obliga a que todo se cierre de nuevo, y ellos no quieren que eso pase aquí.

“Es una situación complicada. Realizamos una encuesta y preguntamos si la gente iba a estar contenta solo con la experiencia de los bungalows y no, ellos quieren disfrutar de las piscinas”, refirió Xicay.

Actualmente hasta 30 vehículos con familias suelen llegar por día a este centro turístico, sin embargo, aún no están en funcionamiento.
“Estamos preocupados porque no queremos que las personas gasten su tiempo, gasolina, llegar y decepcionarse porque aún no está abierto. Hay personas de Quiché, de la capital, que han venido hasta acá. Les pedimos que estén pendientes de nuestras redes sociales”, explicó Xicay.

Áreas mejorada
Este tiempo de pandemia ha sido aprovechado por la administración para realizar remodelaciones y construir. Actualmente se están remodelando los bungalows para mejorar la experiencia de los visitantes, y se está construyendo un restaurante.
“El que existía ya no está, se ha botado completamente y estamos trabajando en uno de dos pisos, pues queremos darle bastante espacio a las personas, manteniendo el distanciamiento social”, apuntó Xicay.

Previo a la pandemia, este centro turístico, uno de los más importantes de Quetzaltenango, llegaba a recibir hasta 700 personas por día, esto sin tomar en cuenta los días festivos.
En la nueva normalidad este número se vería reducido a un máximo de 300 por día.