En 2019 más de 11 mil ramillas de pinabete fueron decomisadas por Diprona en Quetzaltenango.

Los bosques de pinabete suelen ser depredados durante el fin de año.

José Racancoj/La Prensa de Occidente
Operativos fijos y relámpagos, así como patrullajes en áreas boscosas y plantaciones de pinabete, son parte del Plan de Prevención y Conservación del Pinabete que lleva a cabo la División de Protección a la Naturaleza (Diprona) de la Policía Nacional Civil (PNC) en Quetzaltenango y la región.

Ángel Cardona, subjefe de la delegación Diprona en Quetzaltenango, explicó que el plan está vigente y culminará el próximo 21 de diciembre. Los operativos, aunque se enfocan en camiones, donde suelen llevarse las ramillas ilegales con otros productos encima para disimular, también se extienden a otro tipo de vehículos que ahora utilizan los traficantes de esta especie, como vehículos particulares o taxis.

Los operativos se tendrán en ruta a Colomba, a Palestina de Los Altos, y otros, así como en áreas boscosas de Cabricán, Sibilia, Cajolá y El Edén (Palestina), informó Cardona.

En 2019, los operativos permitieron la captura de cuatro personas, así como la incautación de 11 mil 346 ramillas de pinabete.

Mynor Pérez, delegado regional del Instituto Nacional de Bosques (INAB), refirió que es importante fomentar los mercados legales de pinabete para disminuir su comercialización ilegal.

Recordó que los pinabetes legales son los que cuentan con un marchamo completamente blanco, mientras que las coronas y guirnaldas legales tienen un marchamo blanco con fondo negro.