Cuáles son los desafíos del sistema escolar híbrido para 2021 en los planteles educativos de Xela

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El retorno a las aulas se ve rodeado de incertidumbre, y aunque se ha establecido el uso de un sistema híbrido, su implementación dependerá del comportamiento epidemiológico de cada localidad, lo que genera una serie de retos tanto para el sector público como privado.

Mirna Alvarado/La Prensa de Occidente – Fotos de la web

Los protocolos del Ministerio de Educación (Mineduc) establecidos en el sistema híbrido fueron validados con la participación de 66 maestros del país, de todos los niveles y en el área urbana y rural, para que fueran lo más adecuados posible para cada región.

Por ello, el Mineduc creó un formulario marco, del cual se desprenden los específicos, donde se incluirá una normativa especial para maestros, padres de familia, estudiantes, y áreas de recreación.

Estos protocolos regirán el sector público y privado; hay algunos específicos, como el de alimentación, que solo son para escuelas estatales.

Francisco Tito Huinac, director departamental de Educación, comentó que los centros educativos de un municipio funcionarán de acuerdo con el tablero de alertas, “así como esté el color del semáforo, así será como funcionen las escuelas y colegios”.

Francisco Tito Huinac, director departamental de Educación

“Hay incertidumbre en cuanto a la entrega educativa, tomando en cuenta que el sistema híbrido depende del color en que se encuentre cada localidad; eso significa que habrá variantes, porque la mecánica para impartir clases no será la misma en un municipio en alerta roja que en uno con alerta verde”, resaltó Huinac.

La educación híbrida implica la combinación de dos sistemas, en este caso se trata de las clases presenciales y virtuales. “La mesa técnica educativa establecida por el Mineduc todavía se debate en cuanto a la implementación del sistema híbrido, por el riesgo que los estudiantes puedan correr”, comentó Huinac.

“Ese es uno de los retos, porque si un docente tiene 30 estudiantes, deberá organizar grupos no mayores de diez estudiantes; eso quiere decir que los tres grupos recibirán clases presenciales en días diferentes, los que hoy estuvieron en las aulas, mañana no, y así sucesivamente”, refirió el funcionario.

“Pero todo esto depende del color en que se encuentre el municipio. El ministerio ha indicado que las localidades en rojo –los centros educativos– no se pueden abrir, todo será a distancia”, agregó.

En las alertas anaranjada y amarilla, las escuelas ya se puedan abrir pero funcionarán con el sistema híbrido, pues hay que tener en cuenta el distanciamiento físico, uso de mascarilla y la edad de los niños, adolescentes y jóvenes.

Incertidumbre

De acuerdo con el director departamental de Educación, el ciclo lectivo 2021 está rodeado de incertidumbre no solo por la implementación del nuevo sistema, sino porque en todas las comunidades no hay acceso a conexiones virtuales, Internet.

 

“Aunado a ello, no todos los padres de familia tienen las capacidad económicas para proveer de dispositivos e internet, eso significa que de alguna manera tenemos que ingeniarnos un mecanismo creativo para poder cumplir con la cobertura educativa”, afirmó.

 

Entre esos mecanismos, Huinac mencionó el uso de los espacios de televisión abierta con la transmisión del programa Aprendiendo en casa, el uso de las plataformas virtuales, la entrega de material educativo, guías de autoaprendizaje, entre otras.

“Aquí es donde estamos reforzando a nuestros docentes para que continúen con las visitas domiciliarias en aquellas comunidades donde se dificulta el acceso a Internet, especialmente a las familias de escasos recursos que no pueden costear estos servicios”, comentó.

El desempleo

Y mientras que en el sector público los retos y desafíos se enfocan más a los mecanismos para el acercamiento de la educación en las comunidades rurales, en el sector privado el principal reto es el sostenimiento de los colegios.

“Uno de los principales retos está relacionado al administrativo, por el golpe económico que han tenido muchas familias”, explicó Aroldo Calderón, director del colegio El Faro, ubicado en la zona 10 de Quetzaltenango.

A su criterio, un 50 por ciento de la población que hace uso de la educación privada puede migrar a la educación pública por la falta de recursos económicos. “Nosotros tenemos cobertura en las zonas 9 y 10, así como lugares circunvecinos, y hemos notado que muchos de los padres de familia perdieron sus empleos a causa de la pandemia; eso nos dice que mantener a sus hijos en los colegios será difícil”, afirmó.

Otro desafío para el sector privado es la implementación de la tecnología en el hogar, principalmente en donde los ingresos económicos han mermado y la capacitación a los docentes para el dominio de los dispositivos móviles y las plataformas digitales es deficiente.

“Para 2021 se pretende implementar la educación semipresencial y virtual, todo se regirá por el semáforo epidemiológico; si el municipio pasa a verde se podrían indicar las clases presenciales con grupos de siete”, dio a conocer Calderón.

“Es decir que la educación será híbrida; pero al juzgar por el comportamiento epidemiológico actual, en el colegio consideramos que todo será virtual, porque hasta ahora se ha informado que Quetzaltenango espera la segunda ola de contagios”, agregó.

Alicia Hernández, una profesora del sector privado, coincide con lo anterior, pues señala que en la institución donde labora, el reto más grande es mantener los costos al alcance de los padres de familia.

“Cuando se inició el confinamiento y comenzaron a cerrar muchas empresas, varios padres de familia estuvieron a punto de retirar a sus hijos del colegio donde trabajo, ya que no tenían la capacidad para continuar con la colegiatura, pero llegaron a convenios con la institución”, aclaró.

Baja demanda

Hernández señala que para el próximo año el sector privado tendrá menos cobertura, “a estas fechas en años anteriores ya teníamos el 60 por ciento de inscripción, pero ahora solo llevamos un 15 %; no se trata de confianza, porque la institución cuenta con buena reputación, se trata del golpe económico mundial”, dijo.

En el caso del colegio El Faro, para el próximo año se prevé un 30 por ciento menos de alumnos inscritos, “ahora llevamos solo un 5 %, cuando en años anteriores ya llevábamos el 40 % o 50 % de estudiantes”, aseguró el director.

“En nuestro caso hemos tratado de mantener las cuotas al alcance de la población, pueden consultar la página web o nuestras redes sociales, estamos como Colegio El Faro”, informó Calderón.

Prevén aumento en el sector público

La baja demanda en los establecimientos privados genera un reto y a la vez una oportunidad en el sector público, que deberá captar a los estudiantes que no podrán ser inscritos en los colegios.

Este año, el Mineduc atendió a más de 230 mil alumnos del departamento de Quetzaltenango, más de 100 mil corresponden al sector preprimario y primario; para el próximo año se estima que la cifra crezca en por lo menos un 30 por ciento.

“Para nosotros esto es una oportunidad para demostrar que podemos brindar educación de calidad. La modalidad híbrida nos lo permite, porque de ser tradicional las escuelas no tendrían la capacidad para albergar a más estudiantes”, manifestó el Huinac.

Sin embargo, comentó, la preparación académica de los docentes será fundamental. Hasta ahora han tenido apoyo de parte de organizaciones como CEIPA, el colectivo Xelajú Naranja y el Departamento de Informática del Ministerio de Educación.

Huinac recordó que otro de los desafíos para evitar contagios en algunas comunidades del departamento, en las escuelas, es el acceso al agua potable o entubada, “aunque el ministerio ha trabajado en este aspecto, hay comunidades que de por sí no tienen agua”, refirió.

Ante esa situación se hace importante que la cartera educativa cuente con los recursos económicos suficientes en las escuelas para la compra y dotación de antibacterial en donde no tengan agua, y que arranquen con las clases semipresenciales.

Cuando las escuelas abran de nuevo sus puertas, debe haber estaciones para el lavado de las manos, distanciamiento físico, uso de mascarilla y la comprobación de la temperatura. Protocolos que se están integrando en la vida escolar.


En las zonas rurales más apartadas con poca conectividad a Internet, las clases en línea son prácticamente imposibles. Los maestros suman un papel importante.