Preocupa aumento de embarazos en niñas menores de 14 años

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Aunque aún faltan algunas semanas para que finalice el 2020, los casos de embarazos en niñas menores de 14 años ya sobrepasaron este año a los registrados en 2019.

José Racancoj/La Prensa de Occidente
Como una situación alarmante es calificada la cifra de embarazos en niñas en el departamento de Quetzaltenango, la cual ha incrementado en relación al año pasado.

De enero a octubre de este año se han reportado 68 niñas menores de 14 años embarazadas, mientras que en 2019, a lo largo de los 12 meses, se registraron 62 casos, lo cual marca un claro aumento, aún cuando no ha finalizado el 2020.

En el caso de las adolescentes y jóvenes entre los 14 y 19 años, de enero a octubre de 2020 se reportan 2 mil 441 embarazos, mientras que durante todo el 2019 se registraron 2 mil 852 casos.

Los casos de las niñas en gestación son los más preocupantes, pues cuando se tratan de menores de 14 años la ley los cataloga como una violación.

En Quetzaltenango, estos casos se contabilizan en los diferentes municipios, aunque mayormente en Cajolá y Coatepeque, explicó Sheila Soto, de la Red de Jóvenes Artistas por la Justicia Social de Quetzaltenango.

No todos se reportan
“Estos datos son los que reporta el Ministerio de Salud, pero hay muchos casos que no llegan a los servicios de salud y no están registrados, por lo que consideramos que hay un porcentaje de niñas y adolescentes embarazadas de quienes no hay registro”, explicó.

“Cuando hablamos de embarazo en una niña es prácticamente una violación, es algo que nos debe alarmar. Sin embargo, en muchos municipios del departamento es normal ver a una niña o adolescente embarazada, cuando no debe ser así”, apuntó Soto.

Vulnerables en casa
Algo que llama la atención es que, aunque la pandemia obligó a que las familias permanezcan más tiempo en casa, los casos de embarazos en niñas no disminuyeron sino que aumentaron, lo que significa que muchos de esos casos se dan por violaciones dentro del círculo familiar.

“El hogar debe ser un entorno seguro y de protección para las niñas y adolescentes, pero los casos no han disminuido con la pandemia. Esto es algo que nos pone a reflexionar”, dijo Soto.