Aunque fue inaugurado como un lugar especial para albergar a pacientes con covid-19, hasta la fecha el Centro de Atención Temporal de Cantel no ha cumplido con esta función por diversas deficiencias.

Reunión entre autoridades de salud, comadronas, el Osar y el diputado Adán Pérez.

José Racancoj/La Prensa de Occidente
Durante una reunión con el director del Área de Salud de Quetzaltenango, el diputado Adán Pérez y representantes de salud de los distritos de Cantel y Cabricán, integrantes del Observatorio de Salud Reproductiva (Osar) Quetzaltenango, denunciaron deficiencias en los servicios de salud y malos tratos por parte del personal.

En el caso del Centro de Atención Temporal (CAT) de Cantel, que el 13 de agosto pasado el presidente Alejandro Giammattei inauguró con el fin de que albergue a pacientes con coronavirus, aún no cumple con esta función.

De acuerdo con el Osar, en este CAT aún no se han recibido a pacientes, solo se da seguimiento de forma ambulatoria. “El objetivo del CAT es que albergue a paciente con covid-19, pero en la visita que hicimos pudimos ver que el servicio todavía no esta adecuado para hacerlo, pues tiene deficiencias de insumos médicos quirúrgicos y no se tienen servicios como drenajes ni una pila, que son fundamentales en salud”, dijo Noemi Racancoj, del Osar.

Agregó que tampoco se cuentan con sábanas, y fue hasta hace algunos días, que según la coordinadora del CAT, que se entregaron algunos insumos por parte del Área de Salud, lo cual se da cuatro meses después de su inauguración.

“Si tenemos un repunte de casos de coronavirus este servicio de salud no tiene las condiciones necesarias. Solo se da tratamiento de forma ambulatoria, pero se inauguró para atender a pacientes en el lugar”, agregó.

El Centro de Atención de Cantel fue inaugurado el pasado 13 de agosto.

Malos tratos
El Osar también denunció malos tratos por parte del personal de salud de Cabricán. “Hubo un trato prepotente y se lo dijimos al director del Área”, añadió.

También se dieron a conocer malos tratos a las comadronas por parte del personal de salud del Caimi de Cabricán. María Antonia García, representante de las 750 comadronas del departamento de Quetzaltenango, señaló que han presentado denuncias ante diputados y el Ministerio Público por discriminación y malos tratos.

Juan Nájera, director del Área de Salud de Quetzaltenango, dijo que el personal de salud no ha sido contratado ni nombrado para dar atención de mala calidad, por lo que se van a emitir las sanciones administrativas que corresponden a las personas que no cumplan con la premisa de respetar los Derechos Humanos.
Estos casos “no solo se dan en Cabricán, sino en muchos lugares más. Estas personas no merecen trabajar en salud pública”, dijo Nájera.