En el departamento de Quetzaltenango más de 300 familias han perdido un familiar a causa del nuevo coronavirus, para ellos esta no será una navidad feliz.

Foto ilustrativa

Mirna Alvarado/LaPrensadeOccidente

En todo el mundo hoy se celebra la noche buen y mañana navidad, una época de unidad familiar y de amor fraternal, pero para muchos esta fecha no será del todo alegría y felicidad, pues se extrañará que hoy están ausentes, ese es el caso de Gabriela Hernández una vecina del municipio de Quetzaltenango que lamenta la pérdida de su padre.

“A finales de agosto mi papá presentó algunos síntomas le hicieron exámenes y todos en casa teníamos mucho miedo al cabo de dos días nuestros temores se hicieron realidad, dio positivo a la covid-19, estuvo tres semanas en el hospital pero después empeoró y fue intubado”, cuenta Hernández.

Hernández relató que fue a mediados de septiembre que recibieron la noticia de que su padre había fallecido, “lo más difícil fue no poder despedirlo como debe ser y en cuestión de horas ya estábamos sepultando a mi padre, mi mamá no pudo ir al funeral por su edad y otros familiares no pudieron despedirse de él”, comentó.

“Él era el centro de la familia, nuestro pilar y ahora ya no está, tendremos un lugar vacío en la mesa, nos reunirnos para hacer una oración pero no celebraremos como en otros años, nuestra familia no estará en una sola casa, pero esperamos conectarnos por medio de la tecnología para alentarnos”, dice Hernández.

“Confiamos en Dios en su amor y que un día podamos volver a ver y a abrazar a nuestros seres queridos que han sido arrebatados a causa del virus, mientras tanto debemos acatar las recomendaciones para evitar que las personas que amamos se nos adelanten”, refirió.

«Pido a todos que esta noche, eleven una oración por todas las familias que como la nuestra ha sido lastimada por la covid-19, oremos y pidamos porque el otro año sea mejor que este y que aquellas personas que están en los hospitales padeciendo esta enfermedad se recuperen pronto», indicó.