Una de las tradiciones quetzaltecas que se han ido perdiendo y que este 25 de diciembre debe suspenderse debido a la pandemia, es la visita del Niño Jesús a los hogares, la costumbre que tenía unos 200 años de existencia, según Esteban Boj, protagonistas de la cofradía Niño de la Cruz.

En la actualidad varios grupos de jóvenes conservan la tradición o costumbre, pero visten los trajes como en el pasado.

Mirna Alvarado/La Prensa de Occidente

En los hogares de los quetzaltecos de abolengo, regularmente comerciantes de mucho éxito, el 25 de diciembre era de madrugar porque las hermandades o cofradías pasarían visitando con la imagen del Niño Dios.

Se preparaban cohetillos para el ingreso, una refacción y el respectivo trago blanco para ofrecerlo a los caminantes, muchos de ellos hasta portaban envases para ir guardando el traguito y aguantar la caminata que se iniciaba desde las 07:00 horas hasta casi la medianoche del 25 de diciembre.

La comitiva integrada por unas 20 personas, mujeres, hombres, niños y los músicos que portaban tortugas, pitos y flautas, que acompañaban con música parecida a la de las posadas.

Los hombres que llevaban a la imagen, vestían un pañuelo en la cabeza, capa, la misma de las veladas de coronación de la reina indígena, caites y pantalón rajado: sobre su cuello un pañuelo tendido donde se apoyaba el azafate que llevaba a la imagen.

Al paso de la comitiva, las personas se acercaban a persignarse y dejaban una moneda sobre el azafate, que también era decorado con pétalos de flores.

El tambor sonaba, tuc, tuc, turu, tuc, tuc, turo…, los tocadores de los hogares, que luego fueron timbres, sonaban y el Niño Jesús ingresaba.

Se colocaba el azafate con la imagen en la pesebre o bajo el árbol de Navidad, se oraba con mucho incienso y cohetillos. Al final, cada jefe de familia daba el brindis y en un sobre o directamente, ponía billetes en el azafate. Venía la despedida y los cohetillos tronaban nuevamente. Y así, en las casas de los vecinos desfilaban entre 10 a 15 hermandades.  Y las hermandades hacían varias vistas.

De acuerdo con la historia los frailes franciscanos llevaban la imagen del Niño Jesús a los hogares de los feligreses para su veneración, debido a que la adquisición de las imágenes de José, María y el Niño Jesús eran difíciles de obtener.

La tradicional visita de la imagen del Niño Jesús, el objetivo es llevar un mensaje de paz y amor  a las familias que los reciben, además se recaudan fondos para posteriores actividades religiosas.

Suspendido

Sin embargo, debido a la emergencia sanitaria, este año la imagen del Niño Dios no llegará a las viviendas, “Es costumbre tiene alrededor de dos siglos. No tengo una fecha exacta, pero yo aprendí la tradición cuando tenía unos 10 años”, comentó Esteban Boj miembro del grupo Niño de la Cruz.

El recorrido con las imágenes, en la actualidad, comienza a las 8 de la mañana y termina a las siete de la noche. Los grupos que llevan la imagen del Niño Jesús en promedio visitan de 20 a 30 hogares.

“En cada visita rezamos y le deseamos Feliz Navidad a la familia, demoramos de 15 a media hora, la familia también reza a la imagen y en algunas veces nos ofrecen un refrigerio”, dijo  Boj.

La familia Coyoy de el Barrio El Calvario desde hace 20 años recibe la visita de tres grupos que llegan con la imagen del Niño Jesús. “Esta hermosa tradición nos la dejó mi madre, nosotros decidimos continuarla, recibimos tres niños a quienes le rezamos y presentamos nuestra devoción, pero lamentamos que ahora esta visita no será posible”, refirió Mario Coyoy jefe de familia.

Julio Godínez director del grupo de Danza Maya Raíces, explicó que también son devotos del Niño Dios y que año realizan esta tradición, “salimos a con la imagen a visitar a las familias de los integrantes de nuestro grupo y a las familias que piden la visita del Niño, ahora no podrá realizarse por la pandemia y eso es triste porque se interrumpe una tradición de 200 años”, comentó.

Godínez explicó que, en su caso, mañana el recorrido de la imagen del Niño Dios se realizará de forma virtual.

La mayoría de las visitas se efectúan en los barrios más antiguos entre estos,  el barrio San Bartolomé, Cruz de Piedra, La Transfiguración, Las Flores, Cantón América, La Merced, El Calvario, entre otros que se ubican en las zonas 1 y 2 de Xela.