La comuna ha recibido solicitudes formales de comerciantes para instalarse en El Calvario por la feria del Primer Viernes de Cuaresma. Sin embargo, autoridades ediles consideran que no se podría cumplir con el aforo que permite el Semáforo de Alertas Covid-19.

José Racancoj/La Prensa de Occidente
La semana pasada, las autoridades municipales de Xela dieron casi por hecho que la feria del Primer Viernes de Cuaresma en el barrio El Calvario no será autorizada, pese a que el Gobierno volvió a modificar las restricciones y le dio luz verde a las ferias cantonales y municipales.

Pero debido a que aún no hay un acuerdo definitivo por parte de la comuna para prohibir esta actividad, representantes de los 1 mil 500 comerciantes que tradicionalmente se instalan a un costado del Cementerio General, han presentado solicitudes formales a las autoridades para poder instalarse.

Diego Álvarez, de Abastos y Mercados, confirmó que han recibido al menos cuatro solicitudes de representantes de todos los vendedores.

Poco control y riesgos
De acuerdo con Álvarez, de autorizarse la feria se tendría que cumplir con el aforo que establece el Semáforo de Alertas, el cual indica que debe haber un espacio de 10 metros cuadrados por cada persona, y es algo que no se puede cumplir, tomando en cuenta la gran cantidad de comerciantes tradicionales, que supera los 1 mil 500.

A eso se suma el riesgo que implica la cercanía con el camposanto, el cual cuenta con un protocolo que se activa cada vez que ingresa una persona fallecida a causa del covid-19.

En días anteriores el concejal David García, presidente de la Comisión de Abastos, explicó que esta semana presentarán ante el Concejo un documento donde se solicita la suspensión formal de las actividades del Primer Viernes, pero estaban a la espera de dos dictámenes.

“Haremos los dictámenes que sustenten la rigidez de la toma de decisiones para el Concejo y la municipalidad”, agregó Álvarez.