Este año la cruz no se impuso en la frente de los feligreses sino que la ceniza se esparció en la cabeza, debido a los protocolos preventivos por el covid-19.

José Racancoj/La Prensa de Occidente
Con un Miércoles de Ceniza diferente inició hoy la Cuaresma, que es un tiempo litúrgico dentro de la Iglesia católica en el que se llama a la conversión y a prepararse para la fiesta de la Pascua.

La Cuaresma, que dura 40 días, finalizará antes de la Misa de la Cena del Señor del Jueves Santo, que este año será el 1 de abril.

Debido a la situación actual de la pandemia, este Miércoles de Ceniza se vive de manera distinta en los diferentes templos católicos de la ciudad de Quetzaltenango, quienes se han regido con los protocolos dictados por el Vaticano.

En todas las iglesias, el ingreso de fieles ha sido limitado, como el caso de la Catedral Metropolitana de Los Altos, donde se permitió el acceso a 100 personas en cada misa.

Luego, el rito de la imposición de la cruz ha sido distinto. En esta ocasión no se ha colocado la cruz en la frente de los feligreses, sino que se ha esparcido la ceniza en la cabeza de cada uno.

En otras parroquias, como Nuestra Señora de La Soledad, El Calvario, zona 1 altense, además se ha entregado ceniza y las indicaciones para la imposición de la cruz en los hogares.

Tiempo de volver a Dios
Durante la homilía de este Miércoles de Ceniza, el papa Francisco dijo que la cuaresma es un viaje de regreso a Dios. “Cuántas veces, ocupados o indiferentes, le hemos dicho: ‘Señor, volveré a Ti después, espera… Hoy no puedo, pero mañana empezaré a rezar y a hacer algo por los demás’. Y así un día después de otro. Ahora Dios llama a nuestro corazón. En la vida tendremos siempre cosas que hacer y tendremos excusas para dar, pero, hermanos y hermanas, hoy es el tiempo de regresar a Dios”.

El sacerdote José Archila, de la Catedral de Los Altos, refirió que el verdadero sentido de la imposición de ceniza es renovar en nosotros el compromiso de conversión.
“El camino de conversión siempre será necesario en esta vida, porque nunca dejaremos de ser frágiles ante nuestro egoísmo”, refirió.