Pese a que en esa localidad las cosas avanzan con toda normalidad, el semáforo covid-19 del Ministerio de Salud establece que es uno de los municipios que ha logrado bajar el nivel de alerta.

Gráfica de los datos del semáforo de alertas que corresponde a la semana del 19 de febrero al 4 de marzo

Mirna Alvarado/LaPrensadeOccidente

Zunil se caracteriza por ser una población solidaria, si un vecino fallece el 60% del municipio acude en auxilio de los dolientes, lo que hace difícil el control de aforo, sin embargo su responsabilidad en el manejo de las medidas de bioseguridad y mantener su identidad indígena son los aspectos que según el alcalde han provocado mantener una baja en las alertas.

“Desde un principio Zunil se reveló a las medidas impuestas por el gobierno, porque no podíamos dejar nuestras actividades económicas a un lado, aunque nuestra intención por preservar la salud fue primordial”, aseguró el jefe edil Julio Xicay.

Una mujer del municipio de Zunil, lleva mascarilla durante una actividad para recibir alimentos de parte del gobierno.

Y es que al principio de la declaración oficial de pandemia y de haberse detectado el primer caso de covid-19 en el país, Zunil estuvo en los primeros municipios con mayoría de contagios, Quetzaltenango, Coatepeque, Olintepeque, Almolonga y Zunil mantuvieron por muchos meses la alerta roja máxima.

“Nosotros desde el principio de la emergencia implementamos una mesa técnica donde participan todos los sectores y dispusimos nuestras propias reglas como pueblos indígenas, los mercados no cerraron pero se trabajó con todas las medidas de bioseguridad”.

De acuerdo con el alcalde, la principal razón por la que este municipio logró mantener su economía fue adaptar las normas de seguridad en combinación con las costumbres.

“Como pueblos indígenas tenemos nuestras costumbres, para el cuidado de la salud obedecemos las reglas de nuestras abuelas y abuelos, las hiervas lo que produce el campo y en último extremo acudimos a un médico particular, porque debo reconocer que aquí la gente no confía en el sistema de salud pública”, refiere el alcalde.

“En el tema de la pandemia Zunil se convirtió en un municipio rebelde, no en acatar las normas de bioseguridad sino en algunas estrategias que el gobierno implementó como el cierre de los mercados a determinadas horas”, apuntó.

El municipio de Zunil tiene cuenta con una población de 15, 657, su principal actividad económica es la producción de verduras, es una de las poblaciones netamente indígenas según los datos del INE y es uno de los pocos del departamento de Quetzaltenango que mantiene viva sus culturas y tradiciones, más del 80% de la población mantiene activa su lengua materna.

El secreto para mantener la alerta amarilla y controlar la propagación del virus según los pobladores, es el respeto mutuo, la solidaridad y la fidelidad a las costumbres ancestrales, es decir la medicina tradicional (natural).

“Usamos el tuj (temascal, baño de vapor), comemos lo que la tierra nos da, respetamos a nuestros ancianos, seguimos las reglas de nuestros abuelos”, comentó Ceferina Poz