La Vicepresidenta se reunió con los representantes de diversas organizaciones de Guatemala para identificar los sectores donde más se necesita ayuda para el desarrollo.

Jorge Agobian, Alejandra Arredondo/VOA

WASHINGTON DC – La vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, se reunió virtualmente el martes con representantes de 13 organizaciones guatemaltecas, para discutir sobre las raíces de la migración hacia suelo estadounidense.

“Me encantaría conocer su opinión sobre las políticas estadounidenses que han funcionado y las que no han funcionado en el pasado”, dijo la Vicepresidenta durante el encuentro virtual.

La reunión con activistas y líderes comunitarios llega después que Harris conversara con el presidente guatemalteco, Alejandro Giammattei, en un encuentro virtual, tras el cual el país norteamericano se comprometió a entrenar a miembros de la fuerza del orden encargada de custodiar la frontera guatemalteca, entre otras cosas.

El gobierno del presidente Joe Biden también anunció el lunes una partida adicional de 310 millones de dólares en ayuda a Centroamérica, con el objetivo de que los países de la región puedan hacer frente a la situación. Además, Harris aprovechó para anunciar que planea viajar a Guatemala en junio.

Este martes, a través de un comunicado, el secretario de Estado de EE. UU., Antony Blinken, celebró la decisión al considerar que «reforzará los sistemas de asilo a nivel nacional, así como otras iniciativas de protección en la región, y promoverá oportunidades para las personas desplazadas y migrantes vulnerables para que se integren y encuentren soluciones en comunidades de toda la región».

Harris aseguró al reunirse con las organizaciones guatemaltecas que EE. UU. busca una “estrategia amplia” en su política hacia Guatemala, que incluya a la sociedad civil y el sector privado. La meta al trabajar con las organizaciones, dijo la vicepresidenta, es identificar los sectores donde más se necesita la ayuda para el desarrollo.

  1. UU. está viendo un aumento en el número de cruces fronterizos y de menores no acompañados que llegan a la frontera con México, muchos de ellos de origen centroamericano. La mayoría de las personas -con excepción de los menores sin compañía y algunas unidades familiares- están siendo expulsadas bajo una regla que se conoce como Título 42, que evita que las personas puedan pedir asilo o entrar a Estados Unidos.

En febrero y marzo del 2021, el 65.6% de todas las personas que llegaron a la frontera fueron expulsadas, según datos del centro de pensamiento American Immigration Council.