Una de las tradiciones guatemaltecas que permanece en las comunidades, es la degustación de tayuyos cada 1 de mayo también conocido como el tamal de las siete camisas.

 

Mirna Alvarado/LaPrensadeOccidente

Feliciana Nolasco de 80 años de edad, originaria de Cantel es de las pocas matriarcas que continua con la preparación de este platillo, cuenta que la receta ha pasado de generación en generación, de su bisabuela, a su abuela y de esta a su madre.

Esta tradición según doña Feliciana se realiza cada 1 de mayo como parte de la bienvenida de a la época lluviosa, que trae consigo la germinación de la semilla de maíz y frijol, hay dos clases de tayuyo, de frijol y haba.

“Cuando cosechamos el frijol o el haba nos damos a la tarea de escogerlo, los granos buenos son los que se venden y los que están algo malitos son los que utilizamos para hacer los tamalitos, el frijol o el haba se pone a cocer y después se muele”, comenta.

Una vez hecha la masa, se procede a colocarla sobre la superficie de una piedra de moler, después se le coloca el frijol o haba ya molidos y previamente sazonados, esta es enrollada suavemente y posteriormente es cortada, “como son varias capas, algunas personas le llaman el tamal de siete camisas”, asegura Nolasco.

Los tayuyos se envuelven en doblador (hojas de mazorca) o en hojas de milpa, estos se colocan en una olla de barro y se cocinan al vapor.

 

“En otros lugares como en la costa por ejemplo a la masa de maíz se le agregan frijoles enteros, a estos se les conoce como Chepes”, aseguró doña Feliciciana.

A estos tamales en el Nor-Occidente de Guatemala, hay un platillo muy parecido a los Tayuyos que se les llama Tunes. Otra variedad son los Pishtones que son tortillas más gruesas pero sin ningún tipo de relleno, además en otros lugares además del relleno de frijol se les agrega loroco o chicharrón.