Hace más de una década la banda de secuestradores Los Pitágoras causó terror en Xela y la región; ayer uno de sus miembros fue asesinado en el violento motín de Cantel.

Édgar Estuardo Márquez Sigüenza, integrante dela banda de secuestradores Los Pitágoras.

José Racancoj/La Prensa de Occidente
Édgar Estuardo Márquez Sigüenza, alias Chabelo, es una de las siete víctimas mortales del motín suscitado ayer en la Granja Penal Cantel de Quetzaltenango.

Márquez Sigüenza, en su momento fue jugador de diferentes equipos del fútbol nacional, entre ellos el Xelajú MC, pero también fue parte de una de las bandas de secuestradores que causaron mayor terror en el departamento y la región, Los Pitágoras.

Hace más de una década, esta estructura delictiva secuestró a varias personas en Xela, algunos de ellos fueron liberados y otros nunca aparecieron.

El ex futbolista fue condenado por dos casos: el secuestro de Liliana Cajas y sus dos hijos, y el de Iván Tale, por los cuales purgaba una condena de 83 años.

Absolución y condena
En diciembre de 2009, Márquez y su esposa Johana Caballeros fueron absueltos por el Tribunal Primero de Sentencia Penal al no encontrar pruebas suficientes que lo vincularan al secuestro de Liliana Cajas y sus dos hijos.

Pero seis meses después la Sala Quinta de la Corte de Apelaciones anuló la absolución y los condenó a 25 años tras las rejas.

Otro caso
Márquez también fue hallado culpable, junto a otras siete personas, del secuestro del joven César Iván Tale, un tribunal de alto impacto de la capital le impuso la pena de 58 años.

Los condenados exigían el pago de Q1 millón a la familia de César Iván, al final se pagaron Q100 mil, pero nunca entregaron a la víctima.

Escolta
Actualmente, dentro de la Granja Penal, según fuentes oficiales, Chabelo era escolta del narcotraficante Edwin Humberto Guerra Ipiña, y junto a 5 privados de libertad más, fueron masacrados dentro del penal.

Las investigaciones apuntan a que Guerra Ipiña ordenó el asesinato de la venezolana Anais Gambin, ocurrido ayer en Xela. La extranjera era esposa de Carlos de León, nieto del narcotraficante Juancho León, situación que originó el conflicto.