¿Cómo enfrentar las inundaciones? Los nuevos escenarios que debe afrontar Xela

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Una antigua fotografía en los sesenta muestra al “Ejote”, personaje quetzalteco, trasladando a un hombre con su carreta de un lado a otro frente al Centro Comercial Municipal en la 8ª. calle de la zona 1, es un claro testigo de que las inundaciones en la ciudad altense no son un tema nuevo.

Mirna Alvarado/La Prensa de Occidente

Dos urbanistas y un analista concuerdan en que el Concejo Municipal de Quetzaltenango debe planificar proyectos conjuntos con municipios aledaños, como La Esperanza, para prevenir el colapso de la ciudad a causa de las inundaciones.

Lo que sucedió el pasado fin de semana es la evidencia de cómo el problema ha crecido como repercusión del cambio climático, las malas prácticas ciudadanas y de las pocas acciones de los gobiernos locales, los que en su momento evitaron apostarle al mejoramiento de la red de drenajes.

“La responsabilidad de este problema recae en todos, desde el alcalde hasta el ciudadano que evita depositar la basura en su lugar, desde el que corta árboles hasta el que explota las montañas”, refiere el analista Percy Aguilar.

Tanto los gobiernos anteriores como el actual resaltan que para resolver el problema se deben invertir millones de quetzales, situación que rebasa la capacidad financiera de la comuna, sin embargo, existen acciones de mitigación que bien se podría alcanzar con una alianza público-privada y la colaboración de la población.

“Hemos visto que la municipalidad no tiene una ruta que seguir en este tema, pero consideramos que desde la academia se puede ayudar con asesorías y estudios, la iniciativa privada puede colaborar con incentivos para ejecutar el plan de acción y la población participar en los mismos”, indicó.

Aguilar resalta que existen actores dispuestos a colaborar con la creación de planes estratégicos que reduzcan el impacto de las inundaciones y de alguna manera trabajar en conjunto, pero para ello las autoridades actuales deben ser capaces de aceptar sugerencias y convertirse en gestores para promover espacios de discusión que culminen en acciones que beneficien a todos.

Urbanistas sugieren ruta

Para solucionar el problema de inundaciones en Quetzaltenango, se ha hablado de cambios en la red de drenajes, lo cual representa una fuerte inversión, situación que las autoridades han indicado no estar en capacidad financiera, pues son más de Q100 millones, sin embargo, especialistas consideran que hay proyectos de mitigación que pueden minimizar el impacto del cambio climático.

“Una de estas estrategias es rescatar la zona vegetativa (áreas verdes, la masa forestal) en el perímetro urbano, de esa manera se puede mejorar el descenso de la lluvia hacia el manto freático”

Donald Urízar.

Además, explica que la municipalidad altense debe apegarse al Plan de Ordenamiento Territorial –POT– para evitar la construcción de viviendas en zonas no adecuadas, de esa manera reducir los riesgos de deslaves y otros.  “El POT hace referencia de que las nuevas construcciones, condominios, por ejemplo, deben tener una zona verde (jardín) sin techo a campo abierto de manera que la lluvia pueda ser absorbida lo más rápido posible”, refiere.

Otra de las sugerencias es la limpieza constante de las lagunas de absorción ubicadas en el área rural, “en el valle de Palajunoj hay lagunas que se deben limpiar constantemente para evitar que la escorrentía provoque no solo problema en el lugar sino en las áreas bajas”, explicó.

Estudios han establecido que uno de los mecanismos para prevenir las inundaciones en Xelajú es la separación de drenajes, es decir, dos tipos de cañería una para conducir el agua pluvial, que debe ser más amplio, y otro para las aguas negras, pero para ello la comuna necesita demostrar capacidad financiera.

Por ello, Urízar sugiere la creación de parques inundables, “tomando en cuenta que no hay dinero se puede trabajar este sistema, el cual consiste en la ubicación de terrenos o campos verdes, como el parque Benito Juárez, además de la construcción de pozos de absorción”, mencionó.

Según Urízar, los planes municipales en este tema deben ser redirigidos a nuevas prácticas que permitan reducir los problemas provocados por la lluvia, “en la zona 2, por ejemplo, se debe buscar un lugar en el sector del Chirriez o un poco más abajo donde se ubique un parque inundable que no es más que una zona con variedad de árboles y pasto que permitan la absorción del agua, de esa manera se evita incluso la sobrecarga hídrica en el río”, añadió.

El urbanista Marco Chávez concuerda con Urízar, sin embargo, agrega que la municipalidad altense debe apostarle a las alianzas estratégicas, gobierno, iniciativa privada, expertos y sociedad en general.

“La municipalidad debe dejar de pensar de forma localista, debe expandir su visión y hablar con los municipios aledaños, liderar, porque los proyectos a nivel de metrópoli pueden funcionar resolver o paliar estos problema”

Marco Chávez

“Además, con la iniciativa privada pueden colaborar con la creación de jardines a campo abierto que ayuden a la permeabilización”, aseguró.

Otro aspecto importante, según Chávez, es la recuperación de zanjones y microcuencas, “así se puede desfogar el sistema, además de reforestar las riberas de los ríos, la conservación de la masa vegetal dentro y fuera del perímetro urbano es importante, es decir, no solo en el zoológico y el Baúl, sino en los lugares con más obra gris”, añade.

Marco Chávez refiere que en 2013 el plan maestro de drenajes fue actualizado, por lo que la ruta a seguir sí existe, pero es a largo plazo, ante lo cual es menester que la población y el gobierno local le apueste a la resiliencia.

“En otras ciudades del mundo ya se habla de la creación de drenajes sostenibles,  sin necesidad de invertir mucho en proyectos a largo plazo, porque están abordando estas problemáticas desde la regeneración de la naturaleza para reducir el impacto”, indicó.

“La capacidad de gestión de parte del alcalde y su Concejo debe notarse, si algunos funcionarios estaban dispuestos a construir un parque bicentenario, esa disposición debe aprovecharse y pedir apoyo en el Congreso para aprobar préstamos con la comunidad internacional para invertir en el cambio de drenajes o proyectos alternativos de mitigación”, afirma Chávez.

“La municipalidad no debe echar en saco roto el planteamiento que se hizo hace algunos años cuando se discutía el tema, una de las sugerencias a largo plazo fue la reubicación de los vecinos que viven en la zona 2, (La Ciénaga),  para que ahí se pueda crear un parque inundable, una esponja más para la lluvia”, puntualiza Urízar.

Aunque ambos expertos refieren que lo primero que se debe hacer es dejar de deforestar, porque los árboles hacen que la fuerza de la carga hídrica sea mínima y apostarle a la recuperación de áreas boscosas, en las partes altas, por ejemplo, en el sector de la Nueva Ciudad de los Altos, así como detener la minería.

La población debe evitar tirar la basura en cualquier parte, ser responsables “aquí es donde la participación de la sociedad se hace fundamental, pero para ello debe existir una entidad (municipalidad) que coordine acciones e impulse sensibilización.

“Estaban dispuestos a construir un parque Bicentenario, esa disposición debe aprovecharse para pedir apoyo al Congreso para aprobar préstamos con la comunidad internacional e invertirlos en el cambio de drenajes o proyectos alternativos de mitigación”