Martín Toc: “Denos la oportunidad de construir un país, un país para todos”

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El presidente de 48 Cantones recibió la silla de Atanasio Tzul de manos del presidente de la República Alejandro Giammattei en el Palacio Nacional, donde su discurso se convirtió en la voz de los guatemaltecos que demandan una mejor gestión del gobierno central. “Sí esta situación no mejora, seguramente saldremos, independientemente si hay estado de sitio, vamos a salir”.

Gilberto Escobar/Fotos David Pinto

Son las ocho de la mañana de un jueves de julio, el frío pega fuerte y el aire juega con los árboles; así son las mañanas en la aldea Paxtocá, Totonicapán. Estamos en las afueras de una casa en proceso de construcción, ahí está Martín Pedro Toc Sic de pie, viste de negro y desde el principio muestra gran agilidad con las palabras.

Toc tiene los ojos rasgados, la mirada fija, no parpadea tanto. En los últimos días, su teléfono no se ha detenido y suena a cada momento para acordar una entrevista o por el acercamiento de algún partido político; pero en su mayoría, son las felicitaciones sobre el discurso que dejó clara la posición de 48 Cantones ante el presidente de turno, Alejandro Giammattei. Toc es el actual presidente de 48 Cantones, asumió el cargo el pasado 1 de enero y presidirá esa organización durante un año. Por su parte, comentó que la preparación y las actividades suman más de 365 días.

En un cuarto con paredes blancas con olor a nuevo, se sienta alrededor de una mesa vacía, cruza los brazos y de inmediato las palabras empiezan a fluir. Toc cuida mucho su vida privada, razón por la cual no acuerda con cualquier medio una entrevista o una visita a su  hogar, “debo cuidarme mucho, y cuidar lo que digo”, afirmó. Tiene 35 años, pero su proceso de formación en el liderazgo no empezó con la presidencia de 48 Cantones, pues desde los 12 años daba sus primeros discursos frente a la multitud y se involucraba en la dinámica comunitaria de su localidad, Paxtocá. Su padre fue quien le inculcó desde pequeño el trabajo comunitario.

Con los pies en la tierra

Toc señaló que no dimensionó lo lejos que sonaría el discursó y recalcó que deben ser cuidadosos como organización para que esto no parezca espuma “se deben medir las palabras y lo más importante que uno está en representación de una organización y no a título personal, yo mantengo los pies en la tierra”, afirmó.

Martín cuenta que la gestión del regreso de la silla de Atansio Tzul a Totonicapán dio inicio desde 2020, y que la entrega de esta responde también al levantamiento del 12 de julio  de 1820, por tal motivo el presidente de 48 Cantones afirmó que “el lunes 12 de julio de 2021 no era un día cualquiera”.

“No teníamos idea de que la actividad fuera tan mediata, no somos un ente político, somos una formación comunitaria, cuando se confirmó el regreso de la silla fue un momento historio que debía aprovecharse”, narró Toc.

El presidente de 48 Cantones sabía que el evento significaba varias críticas de parte de  sectores “al principio fue un momento de frustración, muchos decían que de seguro habíamos recibido alguna gratificación por estar en ese espacio; pero no. Además nos ayudó el contexto político del país y tener presente la realidad a flor de piel”.

 El discurso en el Palacio Nacional

El móvil de Toc sigue sonando, quizás sea para una entrevista o para atender una emergencia en alguna comunidad, pero él sigue hablando, las manos las utiliza para expresarse. El manejo del discurso no es solo a nivel nacional, pues a nivel internacional, recuerda haber viajado a toda Centroamérica y México, en cada evento ha moldeado lo que es ahora.

“Yo había pensado que en la ceremonia de la entrega de la silla se hubiera omitido cámaras y la participación de los medios de comunicación, eso fue una noche antes, pero también pensamos que no podíamos evadir la responsabilidad histórica”, relató Toc.

Martin Toc se encuentra en la mesa principal al igual que el mandatario Alejandro Giammattei. cuando lo llaman al pedestal para dar un mensaje, camina lento, luce formal, lo acompaña su vara, símbolo de autoridad. Él habla despacio y claro “muy buenas tardes autoridades, buenas tardes señor Presidente, durante tres días pensé en estar o no estar (en el Palacio Nacional), pero cuando leo la historia de Atanasio Tzul y trato de entender lo que realmente él buscaba… su sueño de tener un país con justicia, un país de oportunidades. Para algunos es solo una silla, pero para Atanasio Tzul representaba el lugar donde él se sentaba a pensar y reflexionar. Hoy después de 201 años los 48 Cantones seguimos más fuertes y convencidos que este país merece una oportunidad donde nos sintamos libres”, con estas palabras inició Toc un discurso en el que dejaría clara una postura, la postura de unidad como él lo menciona.

“El discurso no es una preparación, mucho menos algo ensayado, tuvimos ceremonias mayas donde pedimos a los abuelos que nos iluminen y sean ellos quienes hablen y el día del discurso, fueron ellos quienes hablaron”, contó Toc, quien señala que tampoco el discurso es confrontativo si no un llamando a la unidad de los pueblos.

Las palabras fluyeron con la misma seguridad con la que presentó Toc su mensaje: “Señor Presidente yo recuerdo, cuando usted, en la elección pasada caminaba solo en la ciudad de Totonicapán, en esa oportunidad, seguramente nadie diría que usted sería presidente, yo lo vi en el parque de Totonicapán solo, y hoy la historia y con el permiso de los abuelos, señor Presidente, denos la oportunidad de construir un país, un país para todos”.

“Ahora me ponen como estandarte de lucha, pero como persona común tengo mis defectos y fallas, entonces cuando alguien pone a un líder en un pedestal hay un serio problema y sí esa persona se equívoca entonces vienen las frustraciones y generalizan que todos son malos líderes. Yo solo represento a las mil 200 autoridades que están trabajando en las comunidades, y eso lo hacen todos los días”, manifestó Toc.

¿Qué pasará después del discurso? 

“Ahora, después del discurso lo que se viene es crear propuestas congruentes en diferentes espacios. El trabajo sigue para hacer cambios. El mensaje del lunes fue de igualdad; soy indígena pero soy guatemalteco, estamos muy divididos y mucha desconfianza en todo, como si no se tuviera la certeza de lo que se hace, hay un ambiente social que tiene muchas dudas”.

¿Quién era Martin Toc?

Toc tiene una asociación comunitaria y gestiona proyectos desde 2008  para la reforestación y sostenibilidad, un tema ligado con la dinámica comunitaria. Ese trabajo le ha dado la oportunidad de saltar al campo internacional; sus viajes han sido una escuela para aprender y reflexionar sobre cómo desenvolverse como un líder comunitario. Además, resaltó que él no apareció de la nada, lleva más de tres décadas forjándose como un líder, sus primeros pasos en la iglesia católica, de la cual aprendió a servir; en la iglesia evangélica aprendió a ser más espiritual y en la cosmovisión maya encontró una conexión con sus antepasados, sus raíces.

Es bachiller en turismo y hotelería. Estudia mercadotecnia en la universidad, sin embargo mucho de su aprendizaje lo ha obtenido como líder en su formación nacional e internacional.

La dinámica de Toc no ha cambiado del todo, él ya llevaba un ritmo de servicio comunitario, madrugar, desvelarse y asumir el compromiso de su comunidad son parte del trajín diario, “el cambio más grande ha sido dedicarle menos tiempo a mi familia”, resaltó.

¿Y la silla?

“La silla, para nosotros y para los que se la llevaron, tiene la representación de Atanasio Tzul y en cualquier batalla cuando invaden un palacio el triunfo del ganador es sentarse en la silla del rey y esta por fin regresó a Totonicapán”, manifestó Toc.