Hace 100 años el papa Benedicto XV firmó la bula (decreto papal) que creó la Diócesis de Los Altos, de la cual era parte Quetzaltenango y otros departamentos más.

Monseñor Mario Alberto Molina, durante la homilía de la Eucaristía para celebrar los 100 años de fundación de la Arquidiócesis de Los Altos.

José Racancoj/La Prensa de Occidente
Con una Eucaristía de acción de gracias realizada este martes 27 de julio en la Catedral Metropolitana de Los Altos, en la que participaron sacerdotes de Quetzaltenango y Totonicapán, se celebraron los 100 años de la creación de la Diócesis de Los Altos.

Cuando el papa firmó el decreto que le daba vida a esta Diócesis, separó de la Arquidiócesis de Guatemala y del gobierno del Arzobispo de Guatemala los departamentos de Quetzaltenango, Totonicapán, Huehuetenango, San Marcos, Quiché y Sololá.

Tiempo después cada departamento se fue convirtiendo en Diócesis bajo el cuidado de su propio obispo. Y en 1996 se creó la Arquidiócesis Metropolitana de Los Altos, que incluye a Quetzaltenango y Totonicapán, de la cual monseñor Mario Alberto Molina Palma es el sexto obispo a cargo.

Molina Palma recordó que la Diócesis de Los Altos nació en circunstancias adversas a la Iglesia, tanto así que el primer obispo pudo tomar posesión hasta siete años después de la creación de dicha Diócesis.

Sacerdotes de la Arquidiócesis de Los Altos participaron en la misa de acción de gracias.

Durante su mensaje por el centenario, monseñor Mario Alberto hizo un llamado a dar gracias a Dios “cuya gracia y favor nos han guiado durante estos años”.

También agradeció a los católicos de la Arquidiócesis de Los Altos “por su fe, testimonio y colaboración en la tarea evangelizadora”, así como a las religiosas y consagradas, y a los sacerdotes “por su entrega y abnegación para servir en las parroquias y ministerios asignados”.

“Hoy enfrentamos el reto de una nueva evangelización, la cultura secular que prescinde y arrincona a Dios exige que fortalezcamos nuestras razones para creer, que renovemos nuestro ardor evangelizador, que vivamos con coherencia y solidaridad… A medida que la cultura se descristianiza y se promueven estilos de vida contrarios a la voluntad de Dios los cristianos tendremos que aprender a vivir a contracultura y a sufrir por Cristo y el evangelio el hostigamiento social”, señaló monseñor.

Actualmente, la Arquidiócesis de Los Altos está integrada por cerca de 70 sacerdotes en 36 parroquias.

La misa se realizó en la Catedral Metropolitana de Los Altos.