Un área devastada en 2017 por un incendio forestal fue reforestada este día como parte del programa Sembrando Huella del INAB.

José Racancoj/La Prensa de Occidente
Un total de 600 árboles de pino colorado fueron sembrados este miércoles en terrenos municipales de Olintepeque, que colindan con San Francisco La Unión, Quetzaltenango.

La jornada de reforestación fue realizada por más de 50 trabajadores de una empresa de comida rápida de Quetzaltenango, personal municipal, bomberos y técnicos del Instituto Nacional de Bosques (INAB), dentro del programa de reforestación Sembrando Huella.

Guillermo Monterrosa, director subregional del INAB, explicó que el área reforestada era priorizada porque es parte de más de 30 hectáreas que en 2017 fueron afectadas por un siniestro forestal.
“Una parte de la recuperación se da por regeneración natural y en otra apoyamos con instituciones, voluntarios y grupos organizados”, indicó Monterrosa.

Este año se ha triplicado la meta del programa de reforestación del Instituto, con 108 actividades durante el invierno.