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Los comerciantes de artesanías en el Centro Histórico de Xela atraviesan una situación complicada, debido a la baja del turismo que les afecta directamente, así como a los artesanos que proveen los productos.

José Racancoj/La Prensa de Occidente

En el tercer nivel del centro comercial Municipal en la zona 1 de Xela, se ubican comercios de artesanías, donde acuden turistas extranjeros y nacionales para adquirir productos fabricados por artesanos locales para llevarse un recuerdo de su visita a la ciudad altense.

Diversos productos se pueden encontrar en este lugar, tales como máscaras de madera, artesanías de barro o de cuero, ropa y tarjetas; sin embargo, la pandemia los ha golpeado fuertemente.

Estos negocios dependen en gran porcentaje de los visitantes extranjeros, pero el sector turístico no termina de abrirse por completo, causando que las ventas sean bajas, en comparación, previo a la pandemia.

Algunos de los comerciantes reportan que venden el diez por ciento de lo que vendían antes y en otros locales las ventas se desplomaron entre un 40 y 60 por ciento.

“Del cien por ciento, las ventas bajaron un 60 por ciento, y el año pasado fue peor. Los primeros meses (de pandemia) todavía abríamos, pero ni un alma aparecía. Todo estaba en silencio, no entraba nadie, luego nos cerraron por más de tres meses”, comentó Ana Mercedes Herrera, de Típica Xequijel.

Una situación similar atraviesan los propietarios de Típica Sanjuanerita, Marco Tulio Zelada, dueño del negocio, señaló que las ventas no han logrado despegar como se esperaba, pese a que la situación se ha ido normalizando, luego del cierre de varios meses el año pasado, y agregó que han despedido a alrededor de 20 personas.

En Cerámicas de Guatemala Silvia María, se estima que las ventas bajaron un 40 por ciento, “el turismo era constante previo a la pandemia, luego todo cambió. Antes veíamos grupos de 20, 30 o 40 turistas, pero cuando terminó el toque de queda, si mucho, vimos a tres turistas extranjeros en dos meses”, lamentó José Miguel Barrios, dependiente de este local.

Una cadena que se rompe

El impacto de la pandemia ha sido directo en los fabricantes.  Zelada explica que muchos de los artesanos han optado por laborar en el campo o en otros sectores, pues ya no pueden comercializar sus mercancías.

En otros casos, los proveedores han incrementado el costo de sus productos, lo que también afecta en las ventas. “Debido a que los buses llevan la mitad de su capacidad, muchos artesanos que nos distribuyen ya no pudieron venir y en otros casos los costos de la mercadería se elevaron al doble y nos afecta porque la gente ya no quiere comprar por el precio”, refirió Barrios.

También se han dado casos de artesanos que han fallecido por Covid-19 y sus hijos ya no continúan con esta labor.

 Marco Tulio Zelada, de Típica Sanjuanerita, asegura que la situación es complicada por la pandemia.

Seguridad, un factor que influye 

Los comerciantes consideran que el gobierno local y nacional debería contribuir más en la reactivación del turismo y es necesario agilizar la vacunación de la población y reforzar la seguridad en la ciudad y el país, pues la delincuencia afecta.  A eso se suma el llamado a evitar aumento en el costo de los alquileres de los locales, pues los ingresos son inferiores ahora.

Las artesanías originales pueden desaparecer debido a que los manufactureros se han pasado a trabajar al campo por las ventas bajas.