Reaccionan indignados por nombramiento irregular de funcionarios en consulados guatemaltecos en EE.UU. Aquí la publicación de Los Angeles Times

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Los nombramientos de empleados por influencias políticas era un secreto a voces en el servicio exterior guatemalteco; pero lejos de cortarse de raíz, a la llegada del presidente Alejandro Giammattei se han potenciado, según lo revela una investigación periodística en la que se denuncia el rampante nepotismo en esta administración.

POR SOUDI JIMÉNEZ – Los Angeles Times

Foto tomada de las redes sociales a manera de ilustración.

La publicación del portal soy502.com señala que muchos nombramientos en la Cancillería y consulados son familiares de diputados y funcionarios de gobierno, algo que ha causado indignación entre la comunidad migrante, que incluso pide la destitución del ministro de Relaciones Exteriores, Pedro Brolo.

“Es bastante triste ver todo esto, porque siempre están llevando agua para su molino; por qué no ponen a gente con más capacidad y con un mayor don humanitario, y que no tengan compadrazgo con nadie”, reaccionó Rosa Posada, asesora de la Unión de Guatemaltecos Emigrantes (UGE).

“Los diputados no tienen por que estar recomendando nada (en el servicio exterior), ellos que se dediquen a su trabajo”, agregó Posada.

Los nombramientos de funcionarios a dedo tuvo gran resonancia en la administración del presidente Otto Pérez Molina. En 2012, al poco tiempo de que llegara al poder, fue nombrada como cónsul general en Miami, Florida, la maquillista de la entonces vicepresidenta, Roxana Baldetti.

Según la prensa guatemalteca, Gabriela María Aparicio Urízar estuvo al frente de esa sede consular hasta mayo de 2015, después de trascender las juergas, irregularidades e ineficiencia en su gestión. Fue el mismo presidente Molina el que pidió su remoción del cargo.

En entrevista con Los Angeles Times en Español, el politólogo Cristhians Castillo planteó que el servicio exterior guatemalteco se ha deteriorado vertiginosamente, al observar que personas sin experiencia se han integrado a los consulados y embajadas sin pasar por la formación diplomática apropiada.

“Pasan a formar parte de sus filas bajo la premisa de que el servicio exterior es cocteles, vino, parrandas y codearse con el cuerpo diplomático en el exterior, esto ha sido la constante en los últimos tres gobiernos”, aseguró Castillo, experto del Instituto de Problemas Nacionales de la Universidad de San Carlos (USAC).

La llegada del canciller Pedro Brolo, en enero de 2020, no generó ningún cambio en ese patrón, algo que se evidencia en la investigación periodística divulgada este martes.

El reporte indica que el vicecanciller, Eduardo Hernández, es uno de los que encabeza el nepotismo. Su esposa, Mónica Eunice Escobar García, es la directora de política multinacional en la Cancillería.

También se menciona a la actual cónsul guatemalteca en Riverhead (Nueva York), Ana Elena Mercedes Flores Chavarría de Rojas, esposa del diputado Aníbal Rojas.

En esa lista aparece la vicecónsul de Miami (Florida), Helen Iracema Escobar Ocampo; y el vicecónsul de Lake Worth (Florida), Luis Alberto Contreras García. Ellos son esposos y los dos trabajan para el servicio exterior guatemalteco.

“Esto da una pena muy grande, porque las esposas de políticos, esposas de diputados, no tienen el mayor conocimiento de la protección consular, se viene a caer en una falta de atención al usuario”, expresó Aroldo Ramírez, vicepresidente de la Coordinadora de Organizaciones Guatemaltecas en Los Ángeles (COGLA).

“Sería de mayor beneficio (para la comunidad) que realmente fueran nombrados funcionarios de carrera”, agregó Ramírez.

La investigación periodística detalla que la vicecónsul en Los Ángeles, Sandra Patricia López Zeledón de Ralda, llegó a su cargo por ser hija de la sindicalista del Congreso guatemalteco, Dolores Zeledón.

De igual forma, fuentes de la Cancillería indicaron a Los Angeles Times en Español que al concluir la gestión del ex presidente Jimmy Morales, fueron enviadas a la sede consular local tres jóvenes para desempeñar diferentes cargos. Sin embargo, a la llegada de Giammattei removieron a dos de ellas.

La vicecónsul en L.A., Fabiola Castillo, es la única que sobrevivió a esa reestructuración.

“Ella es amiga de un viceministro”, aseguró un entrevistado que laboró en el servicio exterior al referirse a Castillo.

Uno de los casos más controversiales es el de la cónsul general en Columbus (Ohio). En ese cargo funge Evelin Madahi García Gudiel, quien por varios años se desempeñó como vicecónsul en Los Ángeles.

García Gudiel lleva aproximadamente tres años en Ohio, en donde percibe $6.757 mensuales, pero la oficina consular todavía no está operando. Es decir que durante su gestión ha cobrado un promedio de $243 mil en concepto de salarios, pero sin darle ningún servicio a los usuarios.

La publicación Soy502 asegura que la cónsul es hermana del abogado Francisco García Gudiel, conocido como “El Gato Gudiel”, quien defendió al ex presidente Efraín Ríos Montt. La funcionaria diplomática es también hermana de Hugo Fernando García Gudiel, ex diputado por el desaparecido Partido Patriota.

Al indagar sobre este caso, Giovanni Bautista, periodista guatemalteco y director de la revista digital La Voz del Inmigrante, manifestó que la Cancillería ha tenido un trato benevolente con la cónsul en la ciudad de Columbus.

“Es una situación bastante velada, porque desde hace varios años hemos estado solicitando información, tanto en los tiempos de la canciller Sandra Jovel como con el actual canciller Brolo”, manifestó el periodista, detallando que de cualquier manera las autoridades han tratado de justificar ese nombramiento.

“Son tres años en los que no ejecutan absolutamente ninguna función”, apuntó Bautista interrogado por Los Angeles Times en Español, criticando que si no estaban listos para atender a los usuarios no había razón para nombrar personal que está causando un despilfarro de fondos del erario público.

La lista de familiares de diputados y funcionarios es amplia, en la que se incluyen nombramientos en diferentes oficinas diplomáticas.

Cristhians Castillo, politólogo de la USAC, considera que el problema de raíz es la llegada de Brolo al Ministerio de Relaciones Exteriores.

El analista político sostiene que Brolo es “alguien completamente inexperto, sin la trayectoria para haber sido nombrado como canciller del Estado, ello se refleja en los escándalos que se han reportado últimamente”.

Castillo plantea que las personas que llegan a estos cargos en el exterior no les interesan los salarios, sino más bien los beneficios del puesto.

“Los ingresos no pareciera ser el principal incentivo, sino los contactos, los negocios, inclusive las rutas de escape que puedan establecer las personas que salen al servicio exterior, para aquellos que dentro del país puedan requerir salir huyendo si es que la justicia llegara a señalarlos”, apuntaló.

Lo crítico de todo esto, agregó Castillo, no es que la diplomacia guatemalteca se vea empañada, sino que la comunidad migrante no cuente con funcionarios competentes para ser atendidos.

“El Estado guatemalteco es completamente ineficiente e inefectivo para atender las necesidades de su población, tanto viviendo dentro del territorio nacional como fuera de él”, señaló el académico.

“Y el fracaso de la gestión pública en los últimos tres gobiernos ha llevado a que haya un estado de falta de defensa para la sociedad guatemalteca, porque no hay quien vele por sus derechos y en el caso de los migrantes es todavía más grave”, añadió Castillo.

En mayo pasado, en investigaciones realizadas por Los Angeles Times en Español se denunció el desvío de donaciones y la venta de exámenes rápidos de COVID en las instalaciones del consulado guatemalteco en Los Ángeles.

Esas denuncias empujaron a las autoridades a realizar auditorías y, asimismo, una posterior suspensión por tiempo indefinido del cónsul general, Tekandi Paniagua. A la fecha, el Ministerio de Relaciones Exteriores no ha revelado los resultados de esas pesquisas internas ni el futuro laboral para el funcionario señalado.

“El canciller no nos sirve para nada”, dice tajante la activista Rosa Posada en referencia a la gestión del ministro Brolo.

“De una vez lo deberían de sacar, no hizo nada, qué se puede esperar, la verdad es que nos sentimos frustrados y defraudados”, concluyó Posada.