Juan Nájera dejó de ser el director del Área de Salud de Quetzaltenango a partir de este martes, tras ser cesado por el Ministerio de Salud. Días antes, un diputado le había pedido a Nájera su renuncia por el caso del hospital privado El Rosario, que funcionaba en Xela sin licencia sanitaria.

Juan Nájera fue cesado de su cargo como director del Área de Salud de Quetzaltenango.

José Racancoj/La Prensa de Occidente
Tras cinco años y cuatro meses en el cargo, Juan Nájera, fue cesado como director del Área de Salud de Quetzaltenango, confirmó él mismo, al indicar que este martes le fue entregado el acuerdo ministerial que detalla su remoción.

El médico aseguró que ignora las razones de su destitución, ya que en la notificación no se le da justificación alguna.

Sin embargo, su despido se da en medio de diversas situaciones que han generado tensión entre las autoridades de salud de Xela y el departamento.
Primero por la clausura provisional del hospital privado El Rosario, zona 3 de Xela, que atendía pacientes con covid-19 sin la licencia respectiva y sin cumplir con ciertos aspectos de salubridad. Este centro está vinculado al médico Alex Loarca, subdirector del Hospital Temporal Covid-19 de Cefemerq y yerno de Nájera.

Este caso llevó a Nájera a una citación a la capital con el diputado Cristián Álvarez, quien la semana pasada le pidió su renuncia, ya que consideraba que la autorización de habitabilidad que se le dio a este centro fue “por conveniencia”.

“Como pudieron permitir el funcionamiento de este hospital solo con el 65% de los requisitos aprobados, que dicho sea de paso tampoco los cumplen a cabalidad”, mencionó el diputado Álvarez, quien dijo que presentaría acciones penales en contra del hasta hoy director del Área.
Nájera había asegurado en una conferencia de prensa, que la autorización para el funcionamiento de ese hospital no era competencia del Área, pero sí extender el certificado de habitabilidad, el cual sí se dio.

Su remoción también se da en medio de fricciones que se mantenían con el director del Centro de Atención Permanente (CAP), Salvador Soto, a quien denunció ante el Ministerio Público por su presunta participación en una cadena de cobros ilegales para otorgar tarjetas de salud y manipulación de alimentos.

“Me voy con la frente en alto”
Al despedirse del cargo, Nájera aseguró que actuó con transparencia e integridad, “me voy con la frente en alto. Lamentablemente me voy en lo más crítico de la pandemia y lo más álgido de la vacunación, pero tengo la certeza de que quien venga a reemplazarme en el cargo hará mejor las cosas”.

Nájera estuvo al frente del manejo de la pandemia en el departamento.

Y continuó: “Me voy con la solvencia moral de no irme por corrupción, de no irme por un acto ilícito o por haber actuado al margen de la ley, sino que siempre se hizo todo con la conciencia tranquila. Me voy por la puerta grande”.
Por último aseguró que no se iba contento, porque “no es el momento para abandonar el cargo”, pero sí satisfecho de haber servido a Quetzaltenango, “y haciendo las cosas como para el Señor Jesús, ese es mi lema de trabajo y lo seguirá siendo”.

Nájera estuvo al frente del manejo de la pandemia en el departamento, así como de la vacunación. «No hemos descansado desde el inicio», apuntó.