Xela: A merced de la delincuencia e ineficiente infraestructura de vigilancia

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Xela: A merced de la delincuencia e ineficiente infraestructura de vigilancia

Los constantes hechos delictivos en la ciudad de Quetzaltenango dejan en evidencia la descuidada infraestructura de seguridad y la poca respuesta de las autoridades locales.

Redacción/La Prensa de Occidente

Vecinos de distintas zonas están en la zozobra ante los asesinatos que se han reportado en el último año. A pesar del descenso de hechos delictivos en 2020 por el confinamiento, los ataques armados han sido sinónimo de riesgo para los peatones y no hay cámaras de vigilancia en la mayoría de zonas donde han ocurrido.

En la cabecera departamental se contaba con 60 cámaras de vigilancia, ubicadas en la zona 1, ya que la exgobernadora Claudia Ávila adquirió diez en 2016; sin embargo, no funcionaron por la falta de equipo de grabación. Por su parte, el exgobernador Juan Climaco Rosales aseguró que se invertirían Q51 mil para activar 17 sistemas de vigilancia. Y César Quemé, el siguiente a cargo de la Gobernación Departamental, también apostaba porque el fortalecimiento del sistema de vigilancia le daría aires de seguridad a la población. Ninguna de las estrategias que prometieron funcionó y en la actualidad los crímenes cobran vidas.

Alejandro Hernández, vecino de la zona 2 de Xela, aseguró que estuvo cerca del lugar el día que asesinaron a tres hombres dentro de un taller mecánico. Fue el 25 de octubre, ese día escuchó las detonaciones, pero no pensó que fuera un crimen, ya que por esas calles transitan comúnmente muchos camiones y son ruidosos. El vecino mencionó que cuando escuchó a otras personas comentando el hecho, se enteró, pero ninguno vio detalles del ataque. “Ojalá la policía reaccionara rápido, porque por miedo, nadie dice nada de las personas que dispararon”, comentó Hernández.

Área roja

La zona 2 es catalogada por la Policía Nacional Civil como área roja, debido a los constantes hechos de violencia que se reportan, tales como asaltos, robo de accesorios de vehículos y asesinatos.

Este sector no cuenta con cámaras de video vigilancia de Gobernación, sin embargo, vecinos aseguran que varios comercios podrían tener cámaras de vigilancia y así lograrían identificar a los asesinos.

De forma constante, la población ha exigido más y mejores acciones para contrarrestar estos hechos delictivos, pues le preocupa que la mayoría de los ataques armados se dan en la vía pública y en plena luz del día. Dalila Castro, del Consejo Comunitario de Desarrollo de El Calvario, y otros Cocodes del sector exigieron al actual gobernador Erick Tzún que los atendiera para buscar soluciones a estos hechos. Además, Castro mencionó que es lamentable que, después de varias solicitudes, el acercamiento con Tzún se lograra cuando lo confrontaron para que los atendiera. Ahora realizan reuniones constantes, pero no encuentran soluciones.

Se está gestionando que en ese sector se instalen cámaras de vigilancia porque ocurren constantemente hechos delictivos y mientras tanto, han optado por tener sistemas de seguridad propios, los cuales han sido positivos. Uno de ellos es el uso de silbatos, con los que se comunican si hay algún robo, asalto u otra emergencia. Con esto han logrado detener a varios asaltantes y luego los entregan a las autoridades policiales, comentó.

19 cámaras y dos agentes vigilan la ciudad

El gobernador Erick Tzún mencionó que cuentan con 18 cámaras de vigilancia que están ubicadas únicamente en la zona 1 de Xela. Cuando él tomó el cargo estaban las 60, pero solo funcionaba una, por lo que las demás fueron desechadas. Agregó que se adquirieron las otras 17 cámaras y que hay dos turnos de vigilancia a cargo de la Policía Nacional Civil. Dos agentes se encargan del monitoreo con turnos de 12 horas, pero a pesar de esto, no ha habido resultados positivos de la vigilancia. Además, aseguró que tienen planificado ampliar la cobertura de las cámaras a otras áreas que están identificadas como puntos rojos como las zonas 2, 3 y 7.

El criminalista Salvador Romero Díaz explicó que las cámaras de vigilancia no son garantía para reducir la delincuencia, pues no cuentan con el equipo adecuado ni con el recurso humano capacitado para reaccionar ante algún hecho que se evidencie en estos sistemas. Está de más que tengan un centro de monitoreo, si la mayor parte del tiempo no hay monitoreo ni existen protocolos con los agentes asignados en las calles, los hechos igual ocurrirán y solo quedará una grabación en video para una posible investigación, comentó.

Las autoridades de Gobernación que tiene a cargo esta unidad deberían trabajar en conjunto con el Ministerio Público para lograr identificar a los responsables cuando sucede un hecho delictivo. “Hace algunos años a pesar de que existían las cámaras que rodeaban el edificio de Gobernación, este lugar era una de las áreas donde se robaban más baterías de carro, esto evidencia la falta de capacidad del personal para reaccionar y detener a los responsables”, concluyó Romero.

Temor en las calles

La población es la más afectada con estos hechos delictivos. Según el psicólogo Alonso Mena, la salud mental de los ciudadanos se ve dañada, pues se siente paranoia en las calles. Las autoridades deben garantizar seguridad porque llega un punto en el que las personas normalizan esta violencia y esto provoca más inseguridad.  “En Guatemala los índices de ansiedad son mayores comparados con otros países, pues ante este panorama, la violencia provoca paranoia en la sociedad”, agregó Mena.

José Rubén Castillo Molina, quien fue asesor de seguridad en Gobernación, aseguró que mientras estuvo trabajando en la entidad, realizó un estudio en el cual se evidencia que se requieren al menos 500 cámaras para tener una mejor cobertura en la videovigilancia en el municipio. Además, debería existir una disposición de las autoridades para invertir en un personal adecuado y capacitado, además del mantenimiento que el sistema de cámaras necesita, porque en años anteriores por las lluvias, se quemaron y dejaron de funcionar.

Vecinos esperan investigaciones tras videos

En la 23 avenida de la zona 3, la cámara de vigilancia de una entidad privada mostró cómo opera una supuesta banda de delincuentes que roba las baterías de los vehículos.

En un primer plano aparecen dos hombres en motocicleta que se acercan a un picop y con expertise logran levantar el capó y retirar la batería que luego guardan en la motoneta. Después, aparece otra pareja con la misma dinámica y quitan una segunda batería, vecinos del lugar denunciaron que con al menos seis vehículos hicieron esto.

Una vecina del sector que prefirió ocultar su nombre mencionó que se ha difundido el video con el fin de que las autoridades investiguen el hecho, ya que esto ocurre de forma constante. Comentó que en la grabación se puede observar cómo están vestidos y algunas características. “La Policía espera que uno le haga todo el trabajo, no tienen cámaras en este sector y se aparece pocas veces. Ahora ya tienen el video y deben investigar para dar con ellos. Estos delincuentes no son novatos, conocen cómo hacer sus fechorías y exigimos acciones de las autoridades”, reclamó la vecina.

Sin acciones concretas

Mientras, la población en Quetzaltenango espera las acciones y resultados de las autoridades para detener la ola de violencia que recientemente atacó de nuevo a transportistas por el ataque armado contra un bus de la ruta El Trigal, la única respuesta de la Policía Nacional Civil y Gobernación es que se trata de violencia por drogas.

El 29 de octubre en su última visita a Quetzaltenango, el presidente Alejandro Giammattei se reunió con los alcaldes y comentó que la violencia se da por una “guerra de narcomenudeo y lucha por el territorio entre bandas delictivas”.

El Ministerio Público aún no presenta resultados de detenciones por los crímenes ocurridos en este último semestre del año. “El puesto de Gobernación es decorativo no tiene ningún mando sobre las fuerzas de seguridad ni autoridad y es una de las debilidades grandes de inseguridad en el municipio. Las quejas y denuncias llegan a ellos, pero, por falta de autoridad no se toman acciones. Estamos a merced de la delincuencia”, concluyó el experto Castillo Molina.

“El puesto de gobernador es decorativo, no tiene ningún mando ni autoridad sobre las fuerzas de seguridad. Las quejas y denuncias llegan a ellos, pero, por falta de autoridad no se toman acciones y estamos a merced de la delincuencia”

José Castillo Molina, experto en seguridad.

 

“La policía espera a que uno le haga todo el trabajo, no tienen cámaras en este sector. Ya tienen el video y deben hacer algo. Exigimos acciones de las autoridades”.

Homicidios hasta junio de 2021 en Quetzaltenango

  • Enero: 9 (6 hombres y 3 mujeres)
  • Febrero: 9 (8 hombres y 1 mujer)
  • Marzo: 11 (9 hombres y 2 mujeres)
  • Abril: 11 (9 hombres y 2 mujeres)
  • Mayo: 15 (14 hombres y 1 mujer)
  • Junio: 8 (6 hombres y dos mujeres)

Fuente: Diálogos GT