Quetzaltenango: La Covid 19, la falta de empleos y la nula atención del Gobierno causaron recaída de la niñez en la desnutrición

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Las cifras de niños y niñas con desnutrición se elevaron en comparación al año pasado, pero también hay casos de menores de edad que de nuevo están siendo tratados.

La falta de dinero para la compra de los alimentos afectó a todos en la familia, los programas de ayuda social del Gobierno nunca llegaron a ellos.

Redacción/La Prensa de Occidente/Fotos de redes. 

Jonás es un niño de tres años de edad, originario de San Miguel Siguilá. Vive con su mamá y otros dos hermanos mayores, la pandemia les ha afectado directamente porque el trabajo escasea para Juana y el alimento es más difícil de conseguir para los cuatro.

Cuando Jonás tenía un año, en el Centro de Atención Permanente -CAP- lo identificaron con un cuadro de desnutrición, lo cual asustó a Juana, pero le indicaron que debía mantener algunas medidas para que su niño se recuperara, ya que no era un cuadro grave, pero sí de atender con atención. Sus primeros signos de avance fue la recuperación de peso y empezó a crecer, además sus ojos tenían más vida, según menciona su madre.

En marzo del 2020, la pandemia empezó a golpear la economía de cientos de familias y una de estas fue con Juana, perdió su trabajo en un comedor, el cual era el sustento principal de su casa.

La falta de dinero para la compra de los alimentos afectó a todos en la familia, los programas de ayuda social del Gobierno nunca llegaron a ellos y este año ha llevado de nuevo a Jonás al servicio de salud y el personal le dijo a la madre que el niño recayó en un cuadro de desnutrición, por eso tiene constantes diarreas y enfermedades respiratorias. Aún no lo direccionan a un centro hospitalario, porque Juana ha dado el tratamiento de forma constante y con un nuevo empleo se está enfocando en la atención que necesita su hijo.

Hace el llamado a los diputados del departamento de Quetzaltenango para que cumplan con su responsabilidad y prioricen sobre sus acuerdos políticos: la salud, la seguridad y la vida.

En todo el departamento  

Este es un panorama similar al que se enfrenta el 10 por ciento de los 536 casos identificados de desnutrición aguda en el departamento de Quetzaltenango, según los datos de la Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional -Sesan-.  Las cifras de los menores de edad que recaen a la desnutrición se han evidenciado y agravado por la pandemia de la Covid 19.

En el Área de Salud de Quetzaltenango se identifican 465 casos moderados y 60 son severos. También se lleva el seguimiento de 11 casos clínicos a los cuales atienden con cierta temporalidad para conocer el avance de su estado y evitar que la desnutrición pueda avanzar y el paciente empeore en su salud.

El delegado de la Sesan en Quetzaltenango menciona que son varias las causas que han provocado este panorama y que no es hasta ahora que se presentan. Uno de estos factores, según Cristian Gonón, es la falta de seguimiento del tratamiento que deben darle a los niños y niñas para que superen la desnutrición.

Gonón menciona que las familias en condiciones de pobreza son las más afectadas. En el área costera del departamento de Quetzaltenango es en donde más casos se reportan. Flores Costa Cuca, Colomba y Coatepeque son los municipios que más presentan niñez con desnutrición, el cuarto lugar es San Juan Ostuncalco y otro municipio es la cabecera municipal. Otro aspecto que menciona es la falta de planificación familiar en las parejas.

Pérdida de empleo y contagios

La nutricionista del Área de Salud de Quetzaltenango Débora Chuc asegura que varios de los niños que atendieron el año pasado y se recuperaron, están nuevamente en un proceso de recuperación de peso y talla. Las causas que menciona que se sobreponen son la falta de alimento para las familias, algunas de estas se vieron afectadas con las pérdidas de empleo por la crisis económica que acarreó la pandemia y ahora esta es una repercusión.

También se reportó que varios de estos niños y niñas se contagiaron con Covid y esto ocasionó que bajaran de peso. Otros pacientes también reportan alguna enfermedad base como las cardíacas y que los mantienen con talla baja.

Para mejorar este panorama, los padres y madres de familia deben dar seguimiento al desarrollo de sus hijos. Llevarlos de forma constante a sus controles en los servicios de Salud para monitorear la talla y peso, también optar al consumo de los micronutrientes que entregan en los programas de la Sesan. Este año se han entregado atoles fortificados llamados Nutriniños como parte de las estrategias de la entidad para el combate de la desnutrición.

Roselia Rabanales es la jefa de enfermería del CAP en Xela y menciona que por la pandemia también se ha descuidado el proceso de vacunación para los niños y niñas menores de seis años y esto puede repercutir en su salud.

El alcance de vacunación para este sector de la población se ha mantenido baja y menciona que es a consecuencia del temor que ha generado la Covid 19, algunas personas temen que solo por llegar al CAP, se pueden contagiar. En un inicio el cierre de la atención de otros servicios y la falta de transporte público fueron causantes de que las personas no se acercaran a estos servicios médicos.

Rabanales pide a la población que lleguen al CAP desde las 7:00 horas, ya que mantienen atención constante hasta las 20:00 horas para que no haya restricción por los horarios y así puedan estar protegidos los niños ante las enfermedades que pueden padecer y con un cuadro de desnutrición se puedan agravar.

En los servicios de salud, además de realizar los controles de peso y talla y proporcionar el esquema de vacunación, también pueden proporcionar algunas vitaminas para el desarrollo físico de los bebés.

El alcance de vacunación para este sector de la población se ha mantenido baja y es por el temor que ha generado la Covid 19, algunas personas temen llegar al CAP porque se pueden contagiar.

Afectados de por vida

Estefani Monterroso, psicóloga y educadora, explicó que la desnutrición en la niñez puede afectar de por vida si no se trata a tiempo, esto en los aspectos de desarrollo de su cuerpo, cerebro y las actividades que pueda realizar.

Advierte que un niño o niña con desnutrición no tiene la capacidad para mantenerse alerta, la falta de la energía que le proporcionan los alimentos y vitaminas afecta el desarrollo de sus capacidades motrices y si esto no es tratado por profesionales, puede afectar en el desarrollo de toda su niñez.

No es prioridad para el Gobierno

En noviembre se aprobó el Presupuesto de la Nación para el próximo año, pero no ha sido prioridad la lucha contra la desnutrición a pesar de la existencia de programas como la Gran Cruzada Nacional para la Nutrición.

El Ministerio de Salud Pública ha realizado recortes al presupuesto que se asigna para los programas de desnutrición. A inicios del 2021, esta cartera contaba con 1 mil 40 millones destinados para la prevención de la mortalidad de la niñez y la desnutrición crónica. Luego realizaron un recorte de Q137 millones para este mismo programa.

Para Nohemí Racancoj, del Observatorio en Salud Sexual y Reproductiva (Osar), es preocupante que ahora el gobierno de Alejandro Giammattei quiere hacer modificaciones al Consejo Nacional de Seguridad Alimentaria, en el cual su vicepresidente es el titular.

Con estas acciones se evidencia que existen intereses políticos para hacer los cambios y no realmente al combate a la desnutrición. Hace el llamado a los diputados representantes del departamento de Quetzaltenango para que cumplan con su responsabilidad y prioricen sobre sus acuerdos políticos, la salud, la seguridad y la vida de los guatemaltecos a quienes representan y que estos programas sean con pertinencia cultural para llegar a más población.

La Sesan a nivel local también reporta casos de recuperados de la desnutrición, 240 niños son los que se contabilizan para este año. En el 2020 son 96 y en el 2019 se recuperaron a 113, a quienes dan seguimiento a través de las visitas domiciliares que ahora hace el personal de la Secretaría para verificar las condiciones de salud en las que se encuentran y que no presenten una recaída.