Breve aproximación a los no lugares

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Marvin García / @marvinsgarcia

Suena el despertador y todo empieza de nuevo. El baño, la tele encendida y en ella un noticiero mexicano hablando de Venezuela, me pongo los zapatos, mi rostro frente al espejo, faltan 15 minutos para las ocho de la mañana, salgo apresurado, enciendo el carro, a dos cuadras, el tráfico, una fila interminable de carros esperan que el semáforo de luz verde, en las aceras, niños, mujeres, hombres esperando el bus, otros caminan, todos van de paso, todos en la rutina de diario, veo el tablero del carro y la luz amarilla me indica que el combustible se acaba, paso a la gasolinera, cuando me toca pagar, veo que no tengo efectivo, afortunadamente en el autoservicio hay un cajero automático, frente a él, todo el trámite, los cuatro dígitos, el menú, las cantidades, de sus entrañas sale un billete, lo tomo, me retiro, nadie habla, hay música, subo al carro y sigo mi camino.

Marc Augé, antropólogo francés nacido en 1935, presenta en la década sus reflexiones entorno a “los no lugares” además de una aproximación al concepto de la “sobremodernidad” construido a partir de una reflexión sobre la identidad del individuo en función de su relación con los lugares cotidianos y la presencia de la tecnología.

Augé acuñó el concepto “no lugar” para mencionar a aquellos lugares transitorios que no reúnen ciertas características para ser considerados como “lugares”. Son lugares antropológicos, históricos o vitales, así como aquellos otros espacios en los que nos relacionamos.

Pensar en el “ no lugar” no desde la teoría si no desde la cotidianidad, desde la vida diaria, pensar en las formas en que la interrelación social ha cambiado, la dinámica que existe en esos lugares que están pensando únicamente desde la lógica del consumo y del control.

Los objetos, diseños, lenguaje y lugares forman las condiciones en que nos relacionamos, a medida en que la época cambia, esos elementos también y de la misma forma el imaginario. En términos locales, Quetzaltenango ha sido también influenciada por la “Sobremodernidad” y los “no lugares” han aparecido en la geografía, principalmente con la aparición de centros comerciales, la proliferación de supermercados y el aumento del tráfico.

En una época de liquidez, como acuñó Bauman, en donde todo se convierte en objeto de consumo, estos lugares se hacen cada vez más comunes, vale la pena analizar cómo esto provoca cambios en términos personales y en las formas en las que se entiende la vida, mantener el modelo económico provoca que las ciudades (Quetzaltenango, en nuestro caso) se vayan alterando y se promuevan nuevas sociedades en donde la individualidad y la soledad se convierten en fenómenos normales.

De regreso a casa, el tráfico nuevamente. Pasó a un supermercado que encuentro de camino, tomo una carreta y compro algunas cosas, todos lucen como yo, cansados, al fondo se escucha música que es interrumpida por la voz de alguien dando un anuncio. En la fila de la caja todos revisan su teléfono, el cajero me atiende, me pide mi NIT, pasa todos los productos, el sonido de la lectura de barras suena en mi cabeza, me da el total, pago con la tarjeta, después de toda la transacción me despide con un “vuelva pronto”, subo al carro y me dirijo a casa, a mi lugar, mañana inicia todo de nuevo.

“Augé acuñó el concepto “no lugar” para mencionar a aquellos lugares transitorios que no reúnen ciertas características para ser considerados como “lugares”.”