Los pecados del Club Xelajú MC en casi una década de fracasos

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Han pasado casi 10 años desde que Xelajú M. C. levantó su último título en la Liga Nacional de Fútbol, desde entonces ha sido fracaso tras fracaso.

José Racancoj/La Prensa de Occidente

Ya lejos queda el recuerdo de la Quinta Luna, el último título conseguido por el equipo superchivo, aquella noche del 19 de mayo de 2012.

Desde entonces han pasado 9 años y 7 meses de no conseguir trascender en este torneo, es  casi una década sin lograr consagrarse. Lo más cerca que estuvo de la ansiada Sexta Luna fue en el Clausura 2018, cuando llegó a la final, pero cayó ante Guastatoya con un global de 1-3.

Actualmente, Xela no es el equipo departamental de mayor referencia a nivel nacional, como lo había sido históricamente. Otros como Antigua (4 títulos en 5 años) o Guastatoya (3 títulos en 3 años) han ido ganando protagonismo en los últimos años y se posicionan como equipos que dan batalla por los campeonatos.

¿Pero por qué la Sexta Luna sigue siendo una utopía? Pues, son diversos los pecados cometidos en el club y que han incidido en que no pueda volver a lo más alto del Fútbol Nacional.

Para el analista y comentarista deportivo, Moisés León, hay tres factores fundamentales que han afectado al equipo altense.

Primero, se han cometido errores dirigenciales en cuanto a la selección de los jugadores que han venido al equipo. “Pese a que se han hecho esfuerzos económicos, la elección de jugadores no ha sido la mejor, ya que no tienen identidad, y así solo vienen a devengar salarios sin responsabilizarse de sus funciones, lamentablemente”, señaló León.

Actualmente, la plantilla casi roza el millón de quetzales, según los mismos dirigentes, pero esto no se evidencia en el desenvolvimiento del equipo.

Otro punto que señala el experto es que hay poca confianza en las fuerzas básicas, salvo algunos jugadores canteranos que han podido ir subiendo de nivel.  A esto se suma que la pandemia afectó el desarrollo de los torneos de fútbol base y esto sin duda repercutirá a futuro, no solo al equipo altense.

Y un tercer factor es que suelen darse constantes cambios en el cuerpo técnico, lo que no da opción a un verdadero proceso.  “Me parece que los dirigentes deben evaluar bien a los jugadores y dar oportunidad a los procesos, como en este caso al de (Irving) Rubirosa”, explicó León.

Sin un proyecto claro

El analista deportivo Óscar Gutiérrez coincide al indicar que no existen procesos serios dentro del club, y aunque el equipo apuesta por ganar campeonatos no hay una base de formación de jugadores.

Añade que “no se ha trabajado en un proyecto claro ni ambicioso que pueda reflejar sus frutos en dos o tres años con un mismo entrenador”, esto es una de las claves de los fracasos desde el 2012.  De hecho, las palabras del analista se ven respaldadas por la cantidad de técnicos que han pasado por el banquillo altense en más de 9 años, que suman 14.

“Equipos como Guastatoya apostaron por un proceso con Amarini Villatoro. Antigua también vino trabajando con fuerzas básicas y supo elegir jugadores”, explicó el experto, quien además sugirió que los constantes cambios de directiva han afectado al no dar continuidad al trabajo realizado.

“Lamentablemente el equipo se ha utilizado en los últimos años como trampolín político para manejar aspectos personales” y esta es otra razón de que el equipo, aunque avance milagrosamente a la Liguilla, no trascienda y no sea aquel que responda de acuerdo al presupuesto que tiene y a la afición incondicional con la que cuenta, apuntó Gutiérrez.

“Ya no es el aguerrido”

Francisco López, aficionado quetzalteco, comentó que lamentablemente la mayoría de jugadores que han pasado por el club altense a lo largo de estos años no saben lo que significa la camisola y su historia, por lo que solo vienen por un salario.  “Lamentablemente el equipo ha dejado de ser ‘el aguerrido`, es un equipo más dentro de la Liga Nacional. Ojalá los jugadores sintieran un amor auténtico por estos colores”, señaló.

Para el aficionado chivo Jaime Orozco, es triste ver a un equipo que en muchos torneos le ha costado avanzar a la Liguilla, y se quedan con los primeros rivales.

“De seguir así, en poco tiempo superaremos la tercera espera más larga para ganar la Liga, que fue de 11 años, entre 1996 y 2007”, refirió.

En los últimos años las decepciones han sido constantes en el club.

La última vez que la afición chiva disfrutó de una final fue en 2018. En esa ocasión el equipo altense cayó ante Guastatoya.