El freno a la corrupción, la trata de personas y el potenciar la inversión son partes de una estrategia regional para disminuir la inmigración irregular.

En esta foto de archivo, la vicepresidenta de EE. UU., Kamala Harris, sostiene un encuentro a distancia con el mandatario de Guatemala, Alejandro Giammattei en abril de 2021.

Redacción/ Voz de América

La captación de inversión económica para Guatemala fue el centro de una conversación telefónica ocurrida el lunes entre la vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, y el mandatario guatemalteco, Alejandro Giammattei, informaron fuentes oficiales.

“La vicepresidenta actualizó al presidente Giammattei sobre los esfuerzos del gobierno de EE. UU. para generar crecimiento económico a través del Llamado a la Acción que lanzó en mayo de 2021, que ha generado más de 1.200 millones de dólares de inversión del sector privado en la región”, indicó la Casa Blanca en una lectura de la conversación.

El pasado mes de junio la vicepresidenta Harris visitó Guatemala y México como parte de su asignación para detener la inmigración irregular desde el llamado Triángulo Norte de Centroamérica, uno de los puntales de la política del presidente Joe Biden.

El plan de atracción de inversiones para Guatemala tiene “el propósito de generar oportunidades en el país” con el objetivo de “disminuir las causas estructurales que dan origen a la inmigración irregular”, señaló el Gobierno de Guatemala en un comunicado.

En el encuentro también salieron a relucir la lucha contra la corrupción y el trabajo bilateral que llevan a cabo mediante Grupo de Trabajo contra el Tráfico y la Trata de Personas, según informó la Casa Blanca en un comunicado.

Desde su llegada a la Casa Blanca hace un año, el presidente Biden ha sido centro de críticas desde el lado republicano por “crear una crisis” en la frontera, con la afluencia de algo más de un millón de personas por la frontera sur.

Una asunto regional

El mismo lunes, el presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, el senador demócrata por Nueva Jersey, Bob Menéndez, lideró a más de una treintena de sus correligionarios para pedir la redesignación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para El Salvador, Honduras y Nicaragua, y esta vez con la adición de Guatemala.

“La crisis en Centroamérica es urgente. Las designaciones y redesignaciones de TPS proporcionarían protecciones críticas para los beneficiarios elegibles y les permitirían satisfacer las necesidades básicas de sus seres queridos en su país de origen e invertir en alternativas más seguras a la migración irregular”, señala la misiva dirigida a los departamentos de Estado y Seguridad Nacional.

Los legisladores agregaron que las condiciones humanitarias en Centroamérica se han agravado por la pandemia de COVID-19 y los múltiples desastres naturales devastadores que “han contribuido a un repunte de la emigración de la región”.

El TPS fue establecido por el Congreso EE. UU. por medio de la Ley de Inmigración de 1990, y brinda la posibilidad a los inmigrantes de permanecer en el país y evitar así la deportación en un tiempo en que pueden gozar de permiso de trabajo, una posibilidad que no encuentran en sus países de origen “debido a desastres naturales, conflictos armados u otras condiciones extraordinarias”.