La histórica institución educativa cumple hoy 150 años, tiempo en el que ha formado a miles de jóvenes, muchos de los cuales han destacado a nivel local, nacional e internacional.

José Racancoj/La Prensa de Occidente
El 1 de julio de 1872 nació el Instituto Normal para Varones de Occidente (INVO) y hoy se cumplen 150 años de esa fecha. Por lo que estudiantes, exalumnos, profesores y autoridades educativas lo celebran por todo lo alto.

Quema de cohetillos, música y diversas actividades sociales y culturales han programado para este día especial y en fechas posteriores el Comité Central del Sesquicentenario del INVO, así como otras agrupaciones.

“Estamos contentos y le damos gracias a Dios, ha sido la mayor bendición para nosotros, a pesar de tantas circunstancias, poder celebrar los 150 años del INVO. 150 años de historia y de formación”, comentó Francisco Tirado, director del Instituto.

Tirado recordó que el INVO le ha dado al país, presidentes de la República, presidentes del Congreso, maestros, entre otros, “tenemos a un egresado en cada rincón de la patria y eso nos llena de mucho orgullo”.

Para este viernes, además de la alborada y la declaratoria de los festejos, realizada en el frontispicio del histórico edificio del INVO, en la calle Rodolfo Robles y 12 avenida de la zona 3, se tiene programada una caminata con diferentes promociones de alumnos y ex alumnos, catedráticos y ex catedráticos.

También se tiene preparada una Santa Eucaristía en la Catedral de Los Altos, a partir de las 12 horas. Y a partir de las 18 horas se tendrá la entrada de una antorcha y la quema de juegos pirotécnicos, acompañados de una rondalla y la banda del sesquicentenario.

Para el 2 de julio se tiene programada una mañana deportiva en el estadio Mario Camposeco y un baile de gala en un centro de convenciones.

El 3 de julio se tendrá un concierto de bandas en el estadio Mario Camposeco.

El 4 de julio será la premiación y conmemoración de alumnos, exalumnos y catedráticos que han destacado.

El 5 de julio se realizará una antología poética, el 6 un festival de talentos y el 7 una actividad deportiva con alumnos.

La historia del INVO
Los inicios de esta institución se remontan a los tiempos del presidente Justo Rufino Barrios.

El 9 de febrero de 1853, ocurre un terremoto que dejó en precaria situación la Ermita de San Nicolás, por lo que la orden Jesuita al mando del Padre Ramón Posada, restauró, amplió y construyó la Iglesia de San Nicolás, teniendo la donación de terrenos adquiridos por don Isidro González y don Manuel Fuentes, vecinos prominentes que donaron estos terrenos a la orden, terrenos que abarcaron la actual calle Rodolfo Robles y de la 12 a la 14 avenida de la zona 3. Incluyendo el actual estadio Mario Camposeco y el Gimnasio Quetzalteco. Fue aquí donde se instauró el colegio de “San José de Calazans.”

Siendo expulsada la orden Jesuita por el gobernador Justo Rufino Barrios, la noche del 12 de agosto de 1871, al día siguiente la municipalidad se reúne de emergencia y solicita estas instalaciones jesuitas para fundar un colegio.

Pero no es, sino hasta el 7 de junio cuando en ley se confiscan los bienes de la orden Jesuita y el 1 de julio de julio de 1872 se funda el Colegio de Occidente (INVO) por el alcalde don Valentín Escobar y refrendada luego por Justo Rufino Barrios.

Su primer director fue don Anselmo Valdéz. Su primer Bachiller fue don Manuel Estrada Cabrera, más tarde presidente de la República de Guatemala. Según acuerdo gubernativo del 27 de marzo de 1873, el producto de la finca “El Patrocinio”, propiedad confiscada a la orden Jesuita, se destinarían 2,000.00 pesos, para la construcción del salón de actos del Colegio de Occidente, de tal manera que, el 5 de abril de 1873 se empiezan los trabajos. El 18 de febrero de 1902, un terremoto destruyó las instalaciones del Instituto y de esta fecha a 1913, se ubica en la casa de don Eusebio Ibarra, en la 1a. calle, entre la 10 y 12 avenida de la zona 1.

El actual edificio del INVO se empezó a construir el 1 de abril de 1907, la torre en 1912, y en conjunto se inauguró en enero de 1914. Los responsables de la obra fueron los arquitectos Carmen Rimola y Mariano Guerrero, el maestro de obra fue don Agatón Boj Velasco.

Por Acuerdo Ministerial No. 1138 del 18 de abril de 1972, el inmueble del Instituto Normal Para Varones de Occidente, con sede en la ciudad de Quetzaltenango, fue declarado Monumento Histórico.