Tribunal de Femicidio emitió sentencia de reparación digna en el caso del femicidio de Dulce María Cifuentes Cruz.

Dulce Cifuentes fue víctima de femicidio.

José Racancoj/La Prensa de Occidente
Luego de la condena de Josué David Escobedo Cifuentes, quien pasará 50 años en prisión tras ser hallado culpable del delito de femicidio por darle muerte a su esposa Dulce María Cifuentes Cruz, el Tribunal de Femicidio de Quetzaltenango emitió sentencia de reparación digna por este caso.

El Ministerio Público informó que el Tribunal accedió a la petición de la Fiscalía para nombrar la calle donde fue localizado el cuerpo con el nombre de la víctima.

Además, el sentenciado Josué David deberá pagar la cantidad de Q133 mil 775 a la familia de la víctima.

Asimismo, el Tribunal indicó que se debe oficiar al Ministerio de Gobernación para que a través de la dependencia encargada de la prevención del delito se realicen campañas contra este tipo de hechos y se debe difundir la sentencia en radios con mayor difusión.

50 años en prisión
En octubre de 2020, el cadáver de Dulce María Cifuentes Cruz fue hallado envuelto en costales, en un barranco en La Esperanza, Quetzaltenango.

El pasado 28 de junio, veinte meses después del hallazgo, se dictó sentencia de 50 años de cárcel en contra de su esposo, Josué David Escobedo Cifuentes, al ser encontrado culpable de cometer el crimen.

Josué David Escobedo Cifuentes fue encontrado culpable de dar muerte a su esposa Dulce María Cifuentes Cruz.

Se determinó que Josué David buscaba mantener una relación sentimental con otra persona y quedarse con la custodia absoluta de los hijos que tenía con Dulce María.

De acuerdo con el Ministerio Público, se estableció que Josué, el 22 de octubre de 2020, dentro de un vehículo le causó la muerte a Dulce María por asfixia por sofocación. El hecho ocurrió en la zona 1 de La Esperanza, Quetzaltenango.

Luego trasladó el cuerpo a un motel ubicado en la ciudad altense y ahí lo colocó en el interior de dos costales. Después se dirigió hacia La Emboscada, en la zona 2 de La Esperanza, donde arrojó el cadáver.