Este escritor y educador quetzalteco se ha dado a la tarea de impulsar el amor por la lectura transformando un vehículo de transporte personal y convirtiéndolo en la Bicibiblioteca. 

José Racancoj / La Prensa de Occidente

“El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho”.  Esta frase es de Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616), una de las figuras más importantes de la historia de la literatura en castellano, la cual quedó inmortalizada en su libro El Quijote y con la cual quiere dejar en claro lo importante que es la formación y el aprendizaje por medio de la lectura y la observación.

Esta misma frase la destaca el educador, emprendedor, y escritor quetzalteco, Juan Monterroso, en la Bicibiblioteca, la cual ha creado para promover la lectura en los niños, jóvenes y adultos.

La Bicibiblioteca es una bicicleta adaptada para llevar libros de temas diversos, nace con la intención de visibilizar los textos con mayor atención y que la población sepa que no han perdido vigencia, al contrario “siguen a la vanguardia”, señala Monterroso, autor de libros como El Aprendiente y Aprendizaje 101.

La bicicleta, de la cual nace este proyecto, tiene entre 20 y 25 años, y había estado abandonada, pero en una ocasión, cuenta el educador, se detuvo a pensar en cómo hacer para visibilizar más los libros y se le ocurrió reconstruirla completamente.

“Luego de cambiarle llantas, pedales, y otras piezas, se le hicieron las cajas para llevar los libros”, comenta Monterroso, quien ha realizado recorridos por el centro de San Martín Sacatepéquez, algunas aldeas y también por San Juan Ostuncalco. “Tenemos invitaciones para llevarla a otros lugares”, refiere el escritor, quien comparte esta iniciativa con su esposa y su hija Belén.

“Cuando las personas me ven se toman fotos con la bicicleta y otras comienzan a explorar los libros y ese es el objetivo. Ha sido muy bien aceptada”, explica.

La Bicibiblioteca puede llevar unos 50 libros de unas 200 o 300 páginas cada uno, pero si no son muy extensos, puede llevar hasta 1 mil 500.

Actualmente Monterroso realiza coordinaciones con la Biblioteca Municipal de San Martín, ya que ellos cuentan con un programa de préstamo de libros. Con esta iniciativa se busca llevar diversidad de textos con la Bicibiblioteca a jóvenes que quieran pedirlos en préstamo, para así fomentar la lectura durante las vacaciones.

“Los jóvenes se podrán llevar los libros a su casa, leerlos y a final de año vamos a realizar una actividad de cierre, donde se devolverán los textos y podremos escuchar sus puntos de vista sobre lo que aprendieron, qué les gustó y qué no”, refiere Monterroso.

Aunque en este proyecto se cuenta con diversidad de libros, que van desde novelas, poesía, biografías, ensayos, entre otros, se busca impulsar principalmente a autores locales y nacionales, ya que muchas veces pasan desapercibidos.

Comparte su amor por la lectura y enseñanza con su familia.

La lectura, una tarea pendiente

Impulsar proyectos de este tipo, haciendo uso de herramientas innovadoras, son de mucha importancia en Guatemala y Quetzaltenango, señala el pedagogo Óscar Escobar, debido a que el hábito de la lectura va en decadencia, lo que tiene un impacto negativo en el desempeño educativo de los niños y jóvenes.

Anualmente la Digeduca, del Ministerio de Educación evalúa a los estudiantes del último año de Diversificado, a través de la evaluación de graduandos. Y en 2019, previo a la pandemia, de acuerdo con el Informe Nacional de Graduandos de 2019, fueron evaluados 157 mil 318 estudiantes a nivel nacional, de ellos el 62.97 por ciento no logró alcanzar los niveles de desempeño de lectura y solo el 37.03 fue calificado como satisfactorio y excelente.

Este mismo informe señala que el 20.47 por ciento de los estudiantes no ha leído ningún libro por placer; el 31.5 solo uno, y 23.2 dos. Tan solo el 4.01 por ciento de los jóvenes ha leído más de seis libros.

“A esto hay que sumar que más del 50 por ciento de la población lee entre uno y dos libros. Para el nivel de educación alcanzado la cantidad de libros leídos es muy baja. Esto representa un reto para toda la comunidad educativa, pues se recomienda continuar la labor en la adquisición de hábitos de lectura en los estudiantes”, señala el informe.

En 2021, en pandemia, la Dideduca realizó una evaluación en línea con un grupo reducido de estudiantes voluntarios. Fueron 26 mil 910 estudiantes evaluados, de ellos, el 32.05 por ciento logró alcanzar los niveles de desempeño de lectura.