Durante la tradicional “Quema del diablo” muchas personas aprovechan para eliminar objetos en desuso o descompuestos que, en su mayoría, son altamente contaminantes.

José Racancoj/La Prensa de Occidente
El 7 de diciembre se realiza en Guatemala la tradicional “Quema del diablo”, cuyo origen se remonta al siglo XVI como preámbulo de las festividades del nacimiento de Jesús, representando el triunfo del bien sobre el mal.

Sin embargo, muchas personas aprovechan la ocasión para quemar basura, así como llantas, dispositivos electrónicos, plásticos y químicos, que liberan sustancias tóxicas y dañinas para el medio ambiente.

El Ministerio de Ambiente, así como la División de Protección a la Naturaleza de la Policía Nacional Civil y la organización Alianza para el Desarrollo Integral Humanitario hicieron un llamado a la población quetzalteca para evitar estas prácticas contaminantes y recordaron que existe un acuerdo que prohíbe la quema de basura y llantas.

Leonel Estrada, técnico de la cartera de Ambiente en la delegación de Quetzaltenango, señaló que la “Quema del diablo” es una mala práctica que genera contaminación.

“Hay gran cantidad de dióxido de carbono que se emite a la atmósfera y que no solo perjudica al ambiente sino a la población en general. La población debe abstenerse de quemar plásticos, cartón, aluminio, pintura, que son materiales procesados y contaminan”, refirió Estrada, quien agregó que realizarán monitoreos durante la noche del 7 de diciembre.

De acuerdo con el funcionario, en los últimos años se ha reducido esta práctica hasta en un 80 por ciento.